La borrachera democrática

Dentro de la comunicación política, autores como Alain Minc, con su libro La Borrachera Democrática, es uno de los pioneros en estudiar la relación entre opinión pública, comunicación y política. Aquí expongo un breve resumen sobre el mismo, ya que considero de vital importancia el conocimiento de bibliografía tan influyente y en referencia a temas de comunicación política, como el caso que nos acontece.
Es un ensayo sociológico-político con un sentido agudo de la ocurrencia, caracterizado por la fuerza del pensamiento dominante en Francia a finales del siglo XX, consagrada a la ” democracia de opinión ” que pasará a suceder, según él, a la democracia clásica.
Alain Minc levanta una severa crítica contra los periodistas acusados de haberse dejado manipular en el asunto Greenpeace por ingenuidad y por sus gustos por una mediatización de la política bastante importante. Para él, una ” nueva trinidad” ha proliferado últimamente, con riesgo de la democracia. Siendo constituido por los jueces, los medios de comunicación y la opinión pública, habría sucedido a los tres “pilares” en los cuales reposaba el sistema clásico – la representación, el Estado-providencia y la clase media – y amenazaría con transformar la sociedad en un ” barco ebrio “, sin principios estabilizadores ni dirección firme.

Ninguno discutirá que las formas tradicionales de regulación social estén en crisis. El sistema de democracia representativa es debilitada por decadencia de los partidos y el papel de los sondeos. El Estado-providencia parece cada vez más impotente para responder a su misión, desde que los actores sociales prefieren el corporativismo al interés general. La expansión de la clase media, que encarnaba la esperanza de promoción de los más desfavorecidos, ha sido contrariada por el crecimiento de las desigualdades de toda orden.
En cambio, la descripción de la nueva trinidad considerada la reemplantación la antigua correa el lector perplejo. No volvamos sobre la crítica de los medios de comunicación que, en contacto con la omnipresencia de los sondeos, tienen, según el autor, profundamente alterado el juego político: los efectos depravados de la máquina popular no son negables, sino no sabríamos sin exageración imputarle la crisis de la política ni sobre todo sostener que tiende hoy a suplir el sistema representativo.
El juez, el segundo miembro de la tríada, aparece” como el regulador de todos los conflictos”. Saludemos con él el progreso del Estado de derecho en detrimento del ” Estado jacobino “, reconozcamos el desarrollo de la transparencia, del arbitraje, pero no enterremos demasiado rápidamente Estado-providencia, que Pierre Rosanvallon, nos invita a reconocer.
El último componente de la trinidad, la opinión es también la más misteriosa. Un “enigma”, afirma Alain Minc. El estallido de la clase media y los progresos del individualismo habrían desorganizado la sociedad, dejando subsistir que uno ” inasequible opinión “, que no sería producido unos medios de comunicación ni el de los sondeos sino se identificaría, que lee bien al autor, con un tipo de humor colectivo e imprevisible por naturaleza. Esta opinión enigmática sería, al fondo, un sustituto de las clases sociales, en lo sucesivo impotentes encuadrar tan moviente realidad.
Para dominar la ” democracia de opinión ” en gestación, el autor propone en efecto una nueva tríada, que considera más equilibrada: ” política, las élites y la opinión “. La política, pide desarrollar los procedimientos (los referéndum, por ejemplo) que hacen posibles los grandes debates nacionales, pero también de reforzar las instituciones independientes .Las élites, esperan hacer de contrapeso a las derivas populistas y cumplir, en nombre del interés general, su deber de pedagogía. En cuanto a la opinión publica, es importante escucharla, pero será mejor ” amaestrarla ” e intentar alienarla.

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Ya que estamos cerca de la fecha de vuestra llegada, me gustaría haceros llegar cuales son los regalos, en forma de deseos, que me gustaría recibir el año que viene. Se que este año 2012, vais a tener mucho trabajo, porque la gente, cuando no está pasando por un buen momento, como ocurre actualmente, vive de la ilusión y de sueños por cumplir que os hacen llegar mediante cartas.

Para este nuevo año, deseo que las obras del metro de Granada terminen lo antes posible, ya que están haciendo perder a la ciudad muchos ingresos, y muchos nervios, porque el tiempo de cada uno, el tiempo que perdemos para poder atravesar nuestra ciudad en horas puntas, también vale.
Otro de mis deseos, es poder representar al distrito en el que resido, en las Juntas de Distrito, y ayudar a ver la ciudad lo mas bonita posible, donde todos los barrios cuenten por igual, y tengan las mismas condiciones en temas de limpieza, señalización, seguridad y convivencia. ¿Por qué cuentan mas unos barrios mas que otros? ¿Acaso no somos todos ciudadanos granadinos?
Tambien en esta carta me acuerdo de los granadinos menos favorecidos, por problemas de salud o por edad. Estos conciudadanos tienen derecho a unas ayudas tanto monetarias, como personales, entonces, ¿Por qué en vez de recortar en servicios sociales, tan necesarios en nuestra Granada, no recortan en viajes, sueldos de cargos públicos y puestos de confianza? La calidad de vida de las personas dependientes, depende directamente de estos servicios que ahora, en Granada, se ven rebajados.
Si seguimos hablando de servicios sociales, podemos también abordar la Sanidad, y el campus tecnológico de la salud, que se encuentra en situación de abandono. ¿Por qué no abren sus puertas para que podamos disfrutar de unas instalaciones mas modernas?
Y nuestra Granada, mi Granada, de la que tan orgullosa me siento, tiene características propias que son únicas y exclusivas de ella, y hacen que sea una ciudad mágica. No dejéis que construyan una torre de 25 plantas, y nos rompa una vista tan emblemática de la que se puede disfrutar actualmente, desde cualquiera de sus rincones.

No quiero abusar, queridos Reyes Magos, de vuestra confianza, y por eso, os pido mi último deseo:
Hay un 20% de población granadina, que no tiene trabajo, ni forma de sustento en estos momentos. Y lo peor, es que dentro de ese porcentaje, el grupo de población que menos trabajo tiene a su vez, somos los jóvenes.
Por último, os pido nos ayudéis a todos los jóvenes que actualmente no tenemos trabajo, a conseguir uno acorde a nuestra preparación, para poder seguir siendo un futuro para nuestra ciudad, y no una generación perdida.

Aquí terminan mis deseos, mis peticiones para el año 2012. Para que Granada, siga siendo la ciudad mas carismática conocida, y todos sus ciudadanos, vivan bajo las mismas condiciones.
Os dejaré como siempre, la leche y los polvorones junto al cubo de agua para los camellos, y algunos caramelos para los pajes.
Sin más, me despido de ustedes, esperando consigan que mis palabras sean escuchadas, y se cumpla alguna de mis peticiones para el año 2012.

Inauguración blog política y protocolo

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