Dinamizando eventos políticos

A la hora de llevar a cabo un evento político, existen una serie de factores que coinciden con la organización de eventos de otra temática. Uno de esos factores son los dinamizadores.

Cabe recordar que al hacer referencia a político, no lo hago a lo institucional, sino al aspecto corporativo que tienen los partidos y los eventos que por tanto estos llevan a cabo como organizadores o anfitriones.

Si volvemos a dinamizador, esta palabra puede dar lugar a confusión al relacionarla únicamente con un maestro de ceremonias o persona que se encargue de dar vida al cronograma del evento, de cumplir tiempos y de hilar cada una de sus partes.

Pero los dinamizadores no sólo hacen referencia a esta persona o rol, sino a todos los otros aspectos que nos ayudan a hacer nuestro evento único, generando emociones en los asistentes, experiencias y consiguiendo la ansiada memorabilidad positiva al que todo evento bien organizado debe aspirar.

Pero este no es el único beneficio, podemos recordar que estimulan la transmisión de mensajes en los eventos, ofreciendo dinamismo y potenciando tanto la acción como la comunicación verbal, no verbal o ambas con su implementación.

Si continuamos desgranando este concepto, existe un amplio abanico en el que poder elegir lo mas acordes a nuestras necesidades, junto con los que a través de la innovación se van incorporando. Es indispensable tenerlos en cuenta desde el diseño del evento, ya que la utilización de unos u otros, también generará diferentes propósitos acordes a la estrategia marcada.

Por nombrar algunos, puedo referenciar la decoración y tematización del evento, que puede ir desde la escenografía hasta el uso de diferentes olores, la utilización de videomapping u otras técnicas similares que condensen el mensaje a transmitir o ayuden a recordar a un sponsor determinado, crear un storytelling que ir desgranando a través de un espectáculo, teatro, show, etc…e incluso la asistencia de celebrities o personajes públicos, que sirven como reclamo para hablar de creatividad única en los eventos que llevamos a cabo, siempre que su imagen beneficie al evento completo.

Si volvemos al terreno político, estos dinamizadores pueden soportar el peso principal del mensaje a transmitir a los públicos o electores, ya que también generan asociación de discursos, de imagen del político y de la propia ideología, provocando esas emociones necesarias tanto en los eventos como en la  propia política para hablar de consecución de resultados.

Y vosotros, ¿Habéis elegido ya los dinamizadores para vuestros eventos?

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