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¿Votantes y confiantes?

Las campañas electorales tienen una función muy clara; persuadir a los ciudadanos y conseguir movilizarlos para que ejerzan su derecho a voto y finalmente obtener representación en las instituciones.

Hay que tener en cuenta que esos votantes, son muy diferentes entre sí, y en el momento de pensar y crear estrategias basadas en la persuasión debemos considerar los diferentes perfiles clasificados normalmente en 4:

  • Votante Rehén: aquel que siendo fiel a su ideología, no confía en su líder. Los que se deben a las siglas de un partido y lo votarán les guste o no el candidato que su partido apoya.
  • Votante Apóstol: Votantes fieles a su ideología, y contentos con el candidato a apoyar. Es el perfil mas idealista de los cuatro y el mas complicado de conseguir.
  • Votante Defraudado: Actualmente es el que mas juego está dando en las elecciones mas cercanas. Este perfil es el que no confía ni en su ideología ni en su candidato, por lo que prefiere no votar.
  • Votante Mercenario: Este último tipo, no tiene una ideología clara, y prefiere votar en función del líder. Es el votante mas personalista y donde se situarán los ciudadanos que tengan afinidad por un candidato mas que por una ideología clara.

Aun teniendo estos perfiles en común pautas como la ideología, el líder y la confianza que transmiten, hay un aspecto muy importante que no podemos olvidar: el conocimiento.

Pero este conocimiento no sólo basado en la experiencia personal e individual, sino también desde el entendimiento de la información recibida.

Si los ciudadanos no tienen información, no tendrán un conocimiento exacto de lo que ofrece un determinado partido político en su carrera hacia las instituciones.

Cosa diferente es que cuando lleguen al poder no cumplan lo propuesto en sus programas y lo argumentado en sus diferentes actos.

Los votantes necesitan la información de cada uno de los partidos que se presentan, sean del perfil de votante que sea para poder contrastar y reforzar su decisión de voto o poder optar por otro.

Aquí es donde entran en acción las comunicaciones de los partidos políticos, la persuasión y la segmentación por públicos objetivos.

No debemos olvidar la importancia dentro de este “conocimiento electoral” que tienen las redes sociales y blogs sin ánimo de lucro, que se encargan de recoger toda la información que los partidos políticos comunican y ponerla en común para la comodidad de los votantes.

Por tanto las ideologías, aunque muchos duden de su existencia en estos tiempos, siguen estando presentes, el líder, en quien se personifica la ideología y siglas del partido, lleva un valor intrínseco dentro de la lealtad del votante hacia un partido u otro y la confianza como punto clave para conseguir mayor representación final, son , junto con el conocimiento a través de la información los pilares básicos a tener en cuenta a la hora de crear estrategias de comunicación y persuasión en campaña electoral.

Eventos experienciales

Los eventos siempre han estado ligados a la comunicación y la publicidad de las empresas o instituciones.
Deben cumplir alguno de los siguientes objetivos, que nombraré brevemente, para considerarlo rentable, incluso si se consiguen todos, consideraremos el evento óptimo y efectivo.

En primer lugar, un objetivo económico. Cualquier evento, tiene como finalidad principal el tener un beneficio económico a corto, medio o largo plazo. En el caso de eventos celebrados por instituciones públicas, este objetivo tendrá sentido si el tipo de evento que realizan es de recaudación de fondos para la cooperación con asociaciones o proyectos de bienestar social.
En segundo lugar, un objetivo profesional. Dentro de todo evento, el conseguir un incremento positivo de la marca-imagen, ayuda a fortalecer al organismo que lo realiza, tanto a nivel interno como externo.
En último lugar, el social. El contexto en el que se crea y realiza un evento, favorece a las relaciones sociales, que pueden dar lugar en un futuro a vínculos profesionales.

Hay que tener en cuenta que los eventos con el tiempo también han evolucionado.
Se siguen realizando aquellos que conocemos y siguen obteniendo resultados positivos, pero también debemos pensar que esos eventos, dan una imagen conservadora y tradicional, y que la manera de llegar a nuevos públicos no pasa solamente por ellos.

politicayprotocolo

Ahora, a consecuencia del contexto internacional marcado por la crisis, hay una disminución del gasto en publicidad, lo que provoca que se agudice el ingenio y se apueste mas por el dinamismo y el bajo coste.
De ahí la existencia de nuevos eventos que teniendo los objetivos antes nombrados, luchan por crear la diferencia de los tradicionales mediante el impacto a su público. Ante la nueva necesidad de hacerse ver, surgen un nuevo modelo de evento; los eventos experienciales de calle.
En estos vídeos, vemos ejemplos de algunos de ellos (Gracias a Daniel Delmás por recomendar el primero):

Este tipo de evento consiste en crear sensaciones para que el público de calle tenga una experiencia positiva con el producto que se publicita, mezclando diferentes factores impactantes que ayuden a su recuerdo, junto con la consecución de una mayor repercusión mediática.
Esta mas que comprobado que los clientes adquirirán un producto ligado a sensaciones positivas, antes que uno que le reporte sensaciones negativas o contradictorias.

Por tanto, las grandes presentaciones de las multinacionales dan paso a los eventos experienciales de calle, donde se siguen cumpliendo los objetivos (económico, profesional y social), el protagonista sigue siendo el público y las experiencias en directo ganan a los eventos tradicionales.