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Diversidad y Protocolo

En estos meses, encontramos la celebración de diferentes cumbres internacionales con motivo de la crisis económica e internacional en la que la que actualmente estamos sumergidos.
Cabe recordar que estas celebraciones son actos institucionales, donde lo político, lo internacional y el protocolo, se entremezclan para que todo salga correctamente.

El Consejo de la Unión Europea celebrado los días 28 y 29 de junio, comenzó con la tradicional foto de familia.
Para su realización, punto de partida de las reuniones y discursos, es importante visualizar la escenografía; en este caso, el color corporativo (azul) y la sobriedad han marcado la imagen de una cumbre informal, dicho por los propios mandatarios.

Hay un elemento que particularmente echo de menos en la foto; las banderas.
Sabemos que la Unión Europea tiene su propia bandera que en este caso, solo estaba representada por la imagen en el cartel de presentación.

Teniendo en cuenta el contexto en el que nos encontramos, y la importancia de los asuntos que allí se iban a tratar, pregunto: ¿ No hubiesen ayudado las banderas como elemento integrador y de fortaleza en un acto donde lo importante a resaltar es la unidad y la fuerza que toma la Unión Europea en asuntos económicos y de empleo?
La unidad, representatividad y diversidad características de las banderas en un acto internacional, hubiesen dado una imagen de cohesión y ayuda en las relaciones entre países europeos.

Pero este Consejo también ha dado pie a que haga otra reflexión, esta vez sobre el lenguaje de la Unión Europea.
Os muestro un vídeo del que tuve conocimiento cuando asistí a ACOP Bilbao 2012, y de la mano de Cristina Gallach:

Si para algo tan sencillo existe esta multitud de lenguas para decirlo, cuando dentro de la propia UE hay dirigentes que no conocen mas idioma que el que se habla en su país y en determinados momentos del Consejo no pueden estar acompañados de sus asesores, ¿Cómo consiguen entenderse?

Existe una imagen en la que Monti mientras habla con Merkel, es interrumpido por Rajoy y éste hace un gesto que para nuestra cultura, significa “hablamos mas tarde”.
Sin duda, la comunicación por señas es la principal en la UE.
En cierto modo es entendible para todos, pero cabe recordar que debemos tener cuidado con las diferencias culturales existentes entre las personas que se encuentren en una misma conversación.
Los gestos, forman parte de la comunicación no verbal, y dentro de esta, la intercultural. Lo no verbal contiene elementos universales, pero también gran cantidad de signos particulares de cada lugar.

El tener de antemano conocimientos culturales de las personas con las que te vas a reunir, es algo positivo a la hora de comunicarse con ellos. Por culpa de un solo gesto, puedes echar a perder toda una negociación por los diferentes sentidos que puede tener en los países tratantes.

En Bulgaria por ejemplo, el gesto de negar con la cabeza, se realiza moviendo la cabeza de arriba a abajo, justo al contrario que nuestro gesto para decir que sí. Me consta que no sólo en este país realizan esta práctica.
Incluso el gesto universal de “Ok” tiene multitud de formas diferentes de realización, y el gesto español, en otros países, tiene significados totalmente opuestos; este mismo gesto es un insulto en Brasil y significa dinero en algunos países orientales.

Por tanto, considero que sería un factor a tener en cuenta el estudio por parte de los representantes de la cultura gestual de los países que visita y de las personas con las que se relaciona para demostrar educación, respeto y diversidad, y así no “meter la pata” por culpa de un solo gesto, ya que al igual de las imágenes, valen mas que mil palabras.

Protocolo Político

El protocolo siempre se han relacionado con el saber estar, cómo poner la mesa y cómo vestir correctamente, en definitiva, con prácticas habituales de personas con un alto nivel adquisitivo. Realmente, esta clase alta es la que le dió la popularidad al término y a su ejecución, llegando a considerarlo una práctica anticuada, anclada en las jerarquías sociales, sin dar cabida a pensar que realmente es una disciplina que va mucho mas allá. El protocolo no sólo se refiere a normas de conducta y vestimenta, también conlleva implícita una normativa sobre cómo organizar los actos, los pasos a seguir para su correcto desarrollo. En la receta del protocolo no pueden faltar cucharadas de educación, cortesía y respeto, unidas a tradición y cultura. Son conceptos que ayudan a conocerlo mas al detalle.

¿Existe un protocolo político?

Bajo mi punto de vista, van de la mano. A día de hoy, el protocolo no existiría a los ojos de la sociedad sin los políticos.

No es lo mismo transmitir a la sociedad la imagen de una institución fuerte y consistente en el transcurso de los actos, que una débil y desordenada. Hay que saber utilizar el protocolo en nuestro beneficio y en el de la propia imagen de la institución o del representante político para el que se realicen las tareas protocolarias. Tambien es acertado considerar al protocolo como herramienta de la comunicación política, tendiendo a una difusión positiva si se siguen las pautas predeterminadas y se tiene una estrategia de comunicación y publicidad acertada.
En esa perfección protocolaria, siempre queda un espacio para adaptarlo a cada persona, a cada organismo, a cada político. No se deben dejar entrever dicotomías negativas, todo debe ir en consonancia. Incluso podemos compararlo con el director de una orquesta que sabe cuando deben entrar en acción los instrumentos. El protocolo es igual.

Para seguir consolidando la disciplina y no trasmitir una imagen desfasada, se va adaptando a los nuevos tiempos, va cambiando progresivamente para ser mas moderno e incluir preceptos que hace años resultarían imposibles.
La percepción del ciudadano respecto al protocolo utilizado en los actos políticos, ayuda a transmitir una mejor imagen del mismo, junto con la estabilidad y la modernidad.

En conclusión, hay muchas opiniones sobre el protocolo que se encuentran ancladas entre si es necesario o se puede prescindir de él. A aquellos que piensan que son prácticas obsoletas, les invitaría a utilizarlo, y verían como simplifica el trabajo y los incidentes provocados por los aires de grandeza y superioridad de determinados representantes.

Micropolítica

“Los hechos son los hechos, pero la realidad es la percepción.”
Albert Einstein

Esta cita de Einstein, nos sirve para comenzar a realizar una pequeña reflexión sobre la percepción política ciudadana.

Esa percepción política ciudadana, depende de muchos factores y puede darse de diversas formas. Pero es en las formas unipersonales de ejercer política, donde existe un emisor para un solo receptor de manera directa, donde entra en su esfera mas personal. Es cuando hablamos de micropolítica.
Este término podemos definirlo en el ámbito político como aquello que comunicas en las distancias cortas, de tú a tú.
En la micropolítica, hay dos puntos importantes que influyen directamente en ella: la escucha activa, y la política de las emociones y los sentimientos.

Es haciendo escucha activa cuando se conoce de verdad lo que les preocupa a los ciudadanos.
La micropolítica va unida a esta habilidad, que consiste en escuchar a la otra persona, ya que es la mejor vía para enterarnos de sus preocupaciones, siempre que se escuche su mensaje con atención y se interprete correctamente.

Hay que apostar por conversar con el ciudadano cara a cara, donde él, exponga sus problemas, sus quejas y sugerencias, y que el candidato las reciba con la confianza que ello supone y proponga sus soluciones o alternativas. Es necesario crear un ambiente de reciprocidad entre el candidato y sus vecinos, donde el feedback o retroalimentación, nos enseñe su máxima esencia. Estamos hablando de llegar al punto en el que el candidato sea empático con sus conciudadanos, y donde se de cuenta de si lo que se expone en el programa electoral concuerda con lo que realmente necesita la sociedad.
En este punto, cuando se ha analizado si concuerdan problemas con soluciones, es donde entra en juego el segundo factor, la política de las emociones, importante en la percepción que se tiene del candidato.
Este componente dará el toque final a un correcto uso de la micropolítica, ya que gracias a él, se conseguirá limpiar la imagen pública del político, cambiarla o mejorarla.
Porque gracias a la naturaleza de la micropolítica, podemos palpar el carisma de un líder, su cercanía, sus ideas y sus propuestas de mejora.
Incluso los prejuicios creados alrededor de determinado político, pueden verse alterados.

Si extrapolamos la micropolítica al ámbito de las campañas electorales, bajo mi punto de vista, es la mas eficaz de las acciones que se pueden realizar, pero conlleva la condición de saber mantener su correcta utilización en las diferentes formas de comunicar que surgen despues: comunicación institucional, de partido, etc…
Siempre debe ser parte primordial en las estrategias políticas, por su eficacia y su bajo coste.
Porque los problemas ciudadanos, se rebajan cuando se perciben en esferas diferentes a su contexto, es con la micropolítica como podemos observar la verdadera magnitud de las contrariedades que realmente sufre la sociedad, y por tanto dar unas soluciones reales y concordantes con lo que los ciudadanos necesitan.
Gracias al uso de la micropolítica, conseguiremos dignificar la política.