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Eventos experienciales

Los eventos siempre han estado ligados a la comunicación y la publicidad de las empresas o instituciones.
Deben cumplir alguno de los siguientes objetivos, que nombraré brevemente, para considerarlo rentable, incluso si se consiguen todos, consideraremos el evento óptimo y efectivo.

En primer lugar, un objetivo económico. Cualquier evento, tiene como finalidad principal el tener un beneficio económico a corto, medio o largo plazo. En el caso de eventos celebrados por instituciones públicas, este objetivo tendrá sentido si el tipo de evento que realizan es de recaudación de fondos para la cooperación con asociaciones o proyectos de bienestar social.
En segundo lugar, un objetivo profesional. Dentro de todo evento, el conseguir un incremento positivo de la marca-imagen, ayuda a fortalecer al organismo que lo realiza, tanto a nivel interno como externo.
En último lugar, el social. El contexto en el que se crea y realiza un evento, favorece a las relaciones sociales, que pueden dar lugar en un futuro a vínculos profesionales.

Hay que tener en cuenta que los eventos con el tiempo también han evolucionado.
Se siguen realizando aquellos que conocemos y siguen obteniendo resultados positivos, pero también debemos pensar que esos eventos, dan una imagen conservadora y tradicional, y que la manera de llegar a nuevos públicos no pasa solamente por ellos.

politicayprotocolo

Ahora, a consecuencia del contexto internacional marcado por la crisis, hay una disminución del gasto en publicidad, lo que provoca que se agudice el ingenio y se apueste mas por el dinamismo y el bajo coste.
De ahí la existencia de nuevos eventos que teniendo los objetivos antes nombrados, luchan por crear la diferencia de los tradicionales mediante el impacto a su público. Ante la nueva necesidad de hacerse ver, surgen un nuevo modelo de evento; los eventos experienciales de calle.
En estos vídeos, vemos ejemplos de algunos de ellos (Gracias a Daniel Delmás por recomendar el primero):

Este tipo de evento consiste en crear sensaciones para que el público de calle tenga una experiencia positiva con el producto que se publicita, mezclando diferentes factores impactantes que ayuden a su recuerdo, junto con la consecución de una mayor repercusión mediática.
Esta mas que comprobado que los clientes adquirirán un producto ligado a sensaciones positivas, antes que uno que le reporte sensaciones negativas o contradictorias.

Por tanto, las grandes presentaciones de las multinacionales dan paso a los eventos experienciales de calle, donde se siguen cumpliendo los objetivos (económico, profesional y social), el protagonista sigue siendo el público y las experiencias en directo ganan a los eventos tradicionales.

Diversidad y Protocolo

En estos meses, encontramos la celebración de diferentes cumbres internacionales con motivo de la crisis económica e internacional en la que la que actualmente estamos sumergidos.
Cabe recordar que estas celebraciones son actos institucionales, donde lo político, lo internacional y el protocolo, se entremezclan para que todo salga correctamente.

El Consejo de la Unión Europea celebrado los días 28 y 29 de junio, comenzó con la tradicional foto de familia.
Para su realización, punto de partida de las reuniones y discursos, es importante visualizar la escenografía; en este caso, el color corporativo (azul) y la sobriedad han marcado la imagen de una cumbre informal, dicho por los propios mandatarios.

Hay un elemento que particularmente echo de menos en la foto; las banderas.
Sabemos que la Unión Europea tiene su propia bandera que en este caso, solo estaba representada por la imagen en el cartel de presentación.

Teniendo en cuenta el contexto en el que nos encontramos, y la importancia de los asuntos que allí se iban a tratar, pregunto: ¿ No hubiesen ayudado las banderas como elemento integrador y de fortaleza en un acto donde lo importante a resaltar es la unidad y la fuerza que toma la Unión Europea en asuntos económicos y de empleo?
La unidad, representatividad y diversidad características de las banderas en un acto internacional, hubiesen dado una imagen de cohesión y ayuda en las relaciones entre países europeos.

Pero este Consejo también ha dado pie a que haga otra reflexión, esta vez sobre el lenguaje de la Unión Europea.
Os muestro un vídeo del que tuve conocimiento cuando asistí a ACOP Bilbao 2012, y de la mano de Cristina Gallach:

Si para algo tan sencillo existe esta multitud de lenguas para decirlo, cuando dentro de la propia UE hay dirigentes que no conocen mas idioma que el que se habla en su país y en determinados momentos del Consejo no pueden estar acompañados de sus asesores, ¿Cómo consiguen entenderse?

Existe una imagen en la que Monti mientras habla con Merkel, es interrumpido por Rajoy y éste hace un gesto que para nuestra cultura, significa “hablamos mas tarde”.
Sin duda, la comunicación por señas es la principal en la UE.
En cierto modo es entendible para todos, pero cabe recordar que debemos tener cuidado con las diferencias culturales existentes entre las personas que se encuentren en una misma conversación.
Los gestos, forman parte de la comunicación no verbal, y dentro de esta, la intercultural. Lo no verbal contiene elementos universales, pero también gran cantidad de signos particulares de cada lugar.

El tener de antemano conocimientos culturales de las personas con las que te vas a reunir, es algo positivo a la hora de comunicarse con ellos. Por culpa de un solo gesto, puedes echar a perder toda una negociación por los diferentes sentidos que puede tener en los países tratantes.

En Bulgaria por ejemplo, el gesto de negar con la cabeza, se realiza moviendo la cabeza de arriba a abajo, justo al contrario que nuestro gesto para decir que sí. Me consta que no sólo en este país realizan esta práctica.
Incluso el gesto universal de “Ok” tiene multitud de formas diferentes de realización, y el gesto español, en otros países, tiene significados totalmente opuestos; este mismo gesto es un insulto en Brasil y significa dinero en algunos países orientales.

Por tanto, considero que sería un factor a tener en cuenta el estudio por parte de los representantes de la cultura gestual de los países que visita y de las personas con las que se relaciona para demostrar educación, respeto y diversidad, y así no “meter la pata” por culpa de un solo gesto, ya que al igual de las imágenes, valen mas que mil palabras.

Protocolo Político

El protocolo siempre se han relacionado con el saber estar, cómo poner la mesa y cómo vestir correctamente, en definitiva, con prácticas habituales de personas con un alto nivel adquisitivo. Realmente, esta clase alta es la que le dió la popularidad al término y a su ejecución, llegando a considerarlo una práctica anticuada, anclada en las jerarquías sociales, sin dar cabida a pensar que realmente es una disciplina que va mucho mas allá. El protocolo no sólo se refiere a normas de conducta y vestimenta, también conlleva implícita una normativa sobre cómo organizar los actos, los pasos a seguir para su correcto desarrollo. En la receta del protocolo no pueden faltar cucharadas de educación, cortesía y respeto, unidas a tradición y cultura. Son conceptos que ayudan a conocerlo mas al detalle.

¿Existe un protocolo político?

Bajo mi punto de vista, van de la mano. A día de hoy, el protocolo no existiría a los ojos de la sociedad sin los políticos.

No es lo mismo transmitir a la sociedad la imagen de una institución fuerte y consistente en el transcurso de los actos, que una débil y desordenada. Hay que saber utilizar el protocolo en nuestro beneficio y en el de la propia imagen de la institución o del representante político para el que se realicen las tareas protocolarias. Tambien es acertado considerar al protocolo como herramienta de la comunicación política, tendiendo a una difusión positiva si se siguen las pautas predeterminadas y se tiene una estrategia de comunicación y publicidad acertada.
En esa perfección protocolaria, siempre queda un espacio para adaptarlo a cada persona, a cada organismo, a cada político. No se deben dejar entrever dicotomías negativas, todo debe ir en consonancia. Incluso podemos compararlo con el director de una orquesta que sabe cuando deben entrar en acción los instrumentos. El protocolo es igual.

Para seguir consolidando la disciplina y no trasmitir una imagen desfasada, se va adaptando a los nuevos tiempos, va cambiando progresivamente para ser mas moderno e incluir preceptos que hace años resultarían imposibles.
La percepción del ciudadano respecto al protocolo utilizado en los actos políticos, ayuda a transmitir una mejor imagen del mismo, junto con la estabilidad y la modernidad.

En conclusión, hay muchas opiniones sobre el protocolo que se encuentran ancladas entre si es necesario o se puede prescindir de él. A aquellos que piensan que son prácticas obsoletas, les invitaría a utilizarlo, y verían como simplifica el trabajo y los incidentes provocados por los aires de grandeza y superioridad de determinados representantes.