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Errores en Protocolo

Protocolo hace alusión a una disciplina tradicional que se amolda a los nuevos tiempos y formas de comunicar, donde el detalle, la perfección y la exhaustividad forman parte de su gestión y organización.
Si hay algun contexto donde podemos observar detenidamente como se conjugan las reglas protocolarias es en el entorno político.
Su utilización viene caracterizada por una serie de pasos a seguir cronometrados y medidos hasta el más mínimo detalle, pero hasta repitiendo las secuencias, la clase política y los organizadores de los actos pueden cometer errores, llegando a ser noticia por estos en vez de por la perfección del mismo.
Resulta curioso ver como los medios solo resaltan lo equivocado en el protocolo.
Todo debe salir a la perfección, pero en cualquier momento, se puede tener un tropiezo por una rotura de tacón, por una arruga en una alfombra, o simplemente, un fallo de memoria o de sincronización. Será algo meramente anécdotico en la organización y gestión llevada a cabo los que harán recordar un acto político.
Un ejemplo que hemos podido ver hace pocos días, fue la confusión de Mariano Rajoy con el Primer Ministro de las Islas Salomón.

Las técnicas de organización de actos utilizadas en política nacional e internacional, comunican a la sociedad una imagen de estabilidad y seriedad de sus representantes, siempre que se utilice de manera correcta. En alguna ocasión, una malinterpretación de los códigos del protocolo, ha desembocado en una crisis diplomática entre países. Por tanto, las relaciones internacionales y la diplomacia, deben de complementar el protocolo propio y el de el país anfitrión a la hora de la celebración de actos políticos.
Son los mismos invitados y personajes públicos los que provocan los fallos; todos somos humanos ¿no?

Aquí os dejo algunos vídeos de fallos protocolarios, que servirán para dar peso a lo dicho anteriormente.

Errores en himnos

No descansar lo suficiente tambien pasa factura

Traspiés

No ser recibido protocolariamente

Jubileo de Diamante

En estos días, desde el 2 de junio al martes 5, estamos disfrutando de uno de los eventos especiales mas multitudinarios que hayamos podido ver hasta ahora, que unido a su historia, hace que la majestuosidad sea la característica principal. Me refiero a las celebraciones del 60 aniversario del reinado de Isabel II, soberana de Reino Unido.

La secuencia de todo el evento está dividido en diferentes actos, empezando en Derby de Epsom, donde una de las mayores aficiones de su majestad, la hípica, marcó el primer día de celebraciones.

El acto central se produjo a lo largo del domingo a mediodía; El espectacular desfile fluvial, amenizado con música de diversa índole y culminando con el himno “God save the Queen”.
Abría la comitiva el Spirit of Chartwell, un barco de recreo adaptado donde iba la Reina y su esposo el Duque de Edimburgo a la cabeza de la procesión en el Támesis, y que ha tenido como protagonistas, aparte de a la familia real y personas relevantes del terreno político, cultural y deportivo, a otras 20.000 personas que eran transportadas en hasta 1.000 diferentes tipos de barcos.


El recorrido total ha sido de 11 kilómetros con una duración de tres horas, y del que han podido disfrutar in situ aproximadamente un millón de personas.
Ni el mal tiempo en Londres ha podido con tan espectacular celebración.

Junto a las celebraciones oficiales, encontramos mas de 10.000 fiestas callejeras distribuidas por todo Reino Unido celebrando el “Jubileo de diamante”, donde la bandera, la monarquía y la cerveza son los puntos de unión de los asistentes a estas fiestas urbanas.

El lunes 4, la música se apoderó del país británico, gracias al concierto organizado frente al Palacio de Buckingham, y al que asistió la familia real británica y otras 10.000 personas agraciadas con una entrada.
Estos eventos especiales, también están sujetos a contratiempos, como el ingreso hospitalario del Duque de Edimburgo.
A las 22.30, la Reina Isabel II encendió el Faro Nacional del Buckingham Palace, para dar paso al encendido de otras balizas situadas por todo Reino Unido, hasta llegar a un total de 2012.

La finalización de los actos que se están celebrando en el país, terminarán hoy día 5 con la asistencia a una homilía en Sant Paul, un almuerzo en Westminster Hall y un desfile terrestre y aéreo, que terminará con un saludo de la soberana a su pueblo desde el balcón principal del Palacio de Buckingham.

Como todo evento especial, necesita de una preparación exhaustiva. En este caso, hay que recapitular hasta dos años para contemplar el comienzo de los preparativos de tan espectaculares celebraciones. Únicamente la procesión fluvial, ha supuesto un coste total de 14,8 millones de euros, recaudado a traves de donaciones privadas. El coste del despliegue de seguridad y rescate marítimo, han sido los únicos previstos en los presupuestos públicos.

Este conjunto de actos, sirven de antesala a la celebración de los Juegos Olímpicos, el otro gran evento que se celebrará este año en suelo británico.

Por tanto, y dejando de lado los pensamientos acerca de la recesión que sufre el país,el ambiente festivo es el factor común de todos los británicos en estos días, ya que se celebra uno de los mayores eventos históricamente hablando a nivel internacional y que a su vez, únicamente una nación tan protocolaria puede albergar, Reino Unido.

Graduación y Protocolo

Mayo, aprovechando el buen tiempo, la cercanía del verano, y la finalización del curso escolar, es un mes donde podemos seguir de cerca muchos eventos. Uno de los eventos que se llevan a cabo, son los actos de graduación,
Pero dentro de éstos, hay unos que mezclan el protocolo mas tradicional con la emoción de terminar una etapa de formación. Hablo de los actos de graduación universitarios.
Son actos solemnes que para aquellos que lo viven en primera persona, siempre serán un grato recuerdo.
Bajo mi punto de vista, las graduaciones universitarias, son la primera toma de contacto para los estudiantes con el uso del protocolo, aunque sea la facultad correspondiente quien lo organice, serán los alumnos los que se encargarán de su gestión y posterior ejecución.

Todos siguen una secuencia similar, comenzando por la entrada de los estudiantes de manera ordenada y ocupando los sitios anteriormente reservados en las primeras filas de la sala.

A continuación, se presentan a los componentes de la mesa que presidirán el acto, donde encontraremos un representante de la facultad, un responsable de estudios, y normalmente uno o dos padrinos de promoción, es decir, aquellos profesores que han marcado a los alumnos en sus estudios, y que quieren que esté presente en este acto tan especial para ellos.
Los discursos, en el orden que se establezcan con anterioridad, siguen a las presentaciones. Suelen hablar en primera posición los alumnos representantes de los graduandos, tras ellos los padrinos, después el representante docente del programa de estudios y para terminar el representante de la facultad.

Si hablamos del tiempo en hacer el discurso, normalmente, no debe exceder de los 10 minutos, pero como se suele decir, lo bueno si es breve, dos veces bueno. El tiempo también depende de la persona que realice el discurso; hay quien los prefiere cortos, otros mas largos con anécdotas, otros mas serios con notas sentimentales, etc… En definitiva,considero que debe contener las siguientes características: brevedad, agradecimiento y emotividad.

Tras esto, llega el momento central de los actos de graduación, la colocación de las becas, es decir, las bandas características del color característico de la carrera, que se colocan sobre los hombros, cayendo sobre el pecho, a los estudiantes.

Si hay algo singular en estos tipo de actos, aparte de la colocación de las becas, es el canto “Gaudeamus Igitur”, canción conmemorativa del acto e himno universitario por excelencia desde el siglo VXIII. Su canto, simboliza el final del acto de graduación.

Hay personas que aún consideran este protocolo universitario excesivo y rígido, donde no hay opción al cambio y se debe seguir al pie de la tradición universitaria. He de decir, que en los tiempos actuales, esa percepción es cada vez menor, ya que cada vez existe mayor maleabilidad en su celebración, donde se han puesto de moda los vídeos de despedida de los compañeros, tan emotivos como cómicos antes de los discursos o la proyección de fotografíes mientras se reparten las becas, los regalos de los padrinos e incluso entonar alguna sintonía que haya marcado los años compartidos de estudio.

Por tanto, es en estos actos donde el protocolo mas clásico, se deja llevar por la modernidad y la flexibilidad actual, convirtiéndolos en únicos, exclusivos y tolerantes para cada promoción graduada.