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Cabalgatas Reales y tradición

La noche de Reyes magos es una costumbre que de cierta manera, significa el final del periodo festivo de navidad, donde son protagonistas los niños, formando parte de los denominados eventos tradicionales y por tanto, colaborando en la tarea de crear cultura.

Las ciudades se engalanan y anuncian la llegada en la tarde noche el 5 de enero de Melchor, Gaspar y Baltasar, los cuales, bañan con caramelos y otro tipo de regalos a quienes se acercan a recibirles, es un momento único que forma parte de las tradiciones españolas.

Estos magos de Oriente de los cuales poco se sabe pero que nos acompañan año tras año desde siempre, han ido sufriendo ligeras transformaciones. Donde antes el color negro se pintaba, a día de hoy con la globalización es real, como también lo ha hecho el espectáculo que supone el paso de todo un conjunto de carrozas, pasando de 3 a  50 en algunos lugares.

Existen dos aspectos que me resultas una muestra del cambio social: por un lado, el acompañamiento, el cual, ha pasado de estar lleno de pastoriles a disfraces sin sentido a veces e incluso a incluir a populares dibujos animados y personajes de ficciones como Pocoyo o Darth Vader. Por otro, el paso de  carrozas anónimas llenas de luz y color, a otras con nombres de empresas e instituciones que patrocinan y colaboran con todo el evento que supone la llegada de los reyes magos, ya que estos momentos son de los mas mediáticos si hablamos desde el punto de vista de la comunicación.

Queda claro que las cabalgatas, aun estando reconocidos como un acto de interés público, llevado a cabo por los ayuntamientos y que se pueden considerar dentro de la tipología de los eventos tradicionales, despiertan una serie de valores que están muy lejos de lo que realmente proyecta su naturaleza.

En la misma línea, y aunque ya hayamos contemplado la opción de que no existe mucha información al respecto, los Reyes Magos son una tradición de índole religiosa, pero que demuestra año tras año como evoluciona con la sociedad.

En definitiva, no es la primera vez que la cabalgatas se enfrentan a cambios en sus filas, para el regocijo de unos y el pesar de otros. El tema de incluir a nuevos actores protagonistas, como Reinas magas es una opción viable al hablar de igualdad de genero, pero siempre que se haga desde el respeto, dejando el partidismo y el morbo mediático a un lado, algo que en los últimos años, está siendo complicado.

Los cambios son indispensables, siempre que no se  pierda la esencia real de lo que significa este momento para los ciudadanos, para las familias y los niños.

Por ello, dejemos el mercantilismo para otro tipo de carrozas y disfrutemos de lo que realmente suponen las de los Reyes magos: ilusión y tradición.

Trump: presidente de EEUU

 

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El 20 de enero de 2017, pasará a la historia contemporánea como el día en el que Donald Trump pasó a ser el 45º Presidente de Estados Unidos. 

Una serie de actos enmarcarían el principal, que tuvo lugar a las 12.00 horas, momento en el que según la Constitución del país, el nuevo Presidente comenzaría su mandato y hora en punto en la que realizó el juramento.

Antes del momento clave, las celebraciones de este cambio de ciclo político comenzaron el día anterior. Una visita con su familia al monumento de Lincoln seguido de conciertos, fuegos artificiales de bienvenida y un discurso de agradecimiento, fueron los protagonistas de una velada política e histórica.

Ya el día 20, uno de los momentos mas esperados era el recibimiento de los Obama a la nueva pareja presidencial en la Casa Blanca antes de partir juntos hacia el Capitolio.

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Es tradición por parte de la primera dama entrante, llevar un regalo de cortesía a la saliente, aspecto que Melania Trump cumplió con una caja de Tiffanys, reconocible por el color turquesa de la marca de joyas.  Pero la sorpresa de todos fue ver como Michelle no sabia donde meter el regalo, actuando de manera nerviosa como si no lo esperara, cuando ella hizo lo mismo con su antecesora, que actuó con mayor naturalidad y sin romper el mensaje del momento.

En este link se pueden ver las diferencias.

Otro detalle a resaltar de este primer encuentro, fueron los dos besos con los que Obama saludó a Melania, demostrando el conocimiento de la tradición de saludo del país de origen de esta, quien a continuación al ir a saludar a su homónima, tuvo un momento que muchos reconocerán al no saber si dar la mano o dos besos. Tras unos segundos de confusión terminaron dándose dos besos, algo inusual en las costumbres norteamericanas pero que pone de manifiesto la importancia del protocolo y la etiqueta intercultural.

Por último, comentar que el detalle de que Trump no esperara a su mujer para subir las escaleras antes de saludar a Barack y Michelle Obama y hacerse la fotografía, me pareció un mal gesto por su parte.

Sobre la fotografía conjunta, hubo mas bien improvisación en cuanto a la colocación protocolaria, que si se siguió cuando los Trump acompañaron al helicóptero a los Obama tras el acto de toma de posesión.

Ya en la plataforma habilitada en el Capitolio para el juramento, tanto del Vicepresidente como del Presidente, conviene resaltar varios aspectos sobre su desarrollo, aprovechando esta infografía realizada por Javier Carnicer:

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En la imagen se observa como está perfectamente colocados a un lado las familias, a otro, los cargos políticos y antiguos Presidentes, los teleprompter realizando su labor y el tradicional atril desde el que dirigirse a la ciudadanía y al mundo.

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Posiblemente la lluvia deslució algunos momentos del evento,entre los chubasqueros y los paraguas, el presidente dando el discurso mientras llovía, al igual que distrajo la atención la aparición de varios militares en la plataforma cuando ya había comenzado Trump su discurso presidencial.

Sobre el discurso, creo que está todo dicho. Bajo mi punto de vista, fue un discurso muy plano, con mas toques de mitin electoral que de comienzo de mandato, donde el populismo y sus políticas mas polémicas tuvieron un espacio principal.

Es cierto que la solemnidad de los momentos, se intercaló con la espontaneidad de los Trump, como por ejemplo poder ver cómo Barron Trump juega con su sobrino justo detrás de su padre mientras éste firma la designación de algunos miembros de su gabinete de gobierno en la Sala Presidencial del Senado, en el Capitolio.

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Aspecto muy comentados fueron también la vestimenta de éstos; debido a la solemnidad y cumpliendo una etiqueta formal, Melania optó por un vestido color azul de Ralph Lauren, con un estilismo que nos recordaba mucho a Jaqueline Kennedy. Su marido, sin embargo, no sorprendió en este aspecto;  una corbata roja xxl a lo que ya nos tiene acostumbrados y un traje de chaqueta con un abrigo encima que no daba demasiada buena imagen.

Cabe resaltar el traspaso de poderes virtuales, abriendo las nuevas cuentas de redes sociales cuando terminó el juramento y web dos horas mas tarde, donde se han eliminado todas las páginas relativas a cambio climático y colectivos LGTB.

En definitiva, hemos sido testigos de un acto solemne, al que han acudido unas 900.000 personas, cifras muy bajas si comparamos con los números de tomas de posesión anteriores. Bien ejecutado, donde el protocolo ha estado presente en esencia, aunque con algún detalle que pulir.  Un ejemplo de evento oficial, donde aun con cierta improvisación, demostró la importancia de esta potente herramienta de comunicación.

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