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Banderas

Tras los últimos días en los que la crisis política en España como consecuencia del referéndum y la independencia de Catalunya, la venta de banderas de España, esteladas y  senyeras en todo el territorio nacional se ha incrementado hasta límites no vistos ni durante los mundiales de fútbol, que son momentos álgidos de venta de éstas.

Aunque los claveles se han convertido en el emblema por excelencia de los cambios políticos y sociales, las banderas en tonos rojos, amarillos, estrellas y escudos inundan balcones y se han convertido en estas dos últimas semanas en el complemento de moda favorita de muchos.

Pero cabe recordar que las banderas  son símbolos territoriales, de comunidades de personas, siendo su objetivo la identificación y representatividad de éstos, haciéndolos reconocibles a través de los códigos de rayas, colores y demás emblemas.

En el caso español se contemplan una serie de normativas, incluso en la misma Constitución Española, sobre qué es la bandera, la posibilidad de que las autonomías tengan la suya propia, cuando y cómo ha de usarse (recordamos aquí el post sobre colocación de banderas), lo que significan y el castigo por ultraje u ofensa hacia ésta. En la ley 39/1981 podéis leer mas al respecto.

Como símbolo, las banderas deben ser tratadas con respeto, ya que no son un adorno como parece que algunos consideran,  sino un elemento de comunicación de una sociedad como la española en este caso.

Enseñarla con el escudo al revés es lícito como forma de mostrar un territorio o nación en problemas, pero su uso desmesurado, arrugada, recién sacada de la bolsa con los pliegues perfectamente identificables, con el escudo a la derecha en vez de a la izquierda, rota o como capa, bufanda, pañuelo o babero entre otros muchos usos que hemos podido observar en estos días, deja mucho que desear sobre la consideración a este emblema e indirectamente, respeto a la sociedad que representa, por lo que pierde en esencia parte de su significado y diluye el simbolismo del que está impregnada.

A continuación expondré algunas fotografías de como no hay que utilizar las banderas:

Fuentes de la fotografías: Reuters, La cerca, PP de Monachil en Granada, Santi Vidal.

Himnos y Protocolo

 

1340478291938Dentro del simbolismo de cada país, existen elementos que llevan inherente la función de la representación, donde las banderas son los más conocidos pero no los únicos. En el caso de España también forman parte de sus símbolos el escudo y por supuesto, la sintonía por excelencia, el himno de España.

El himno está cargado de tradición, fomentando el orgullo de pertenencia al país y haciéndolo reconocible de manera nacional e internacional, sumando hacia la llamada marca España que se está terminando de pulir.

Seguro que en los campeonatos deportivos, los minutos previos a partidos de fútbol de la selección o en algunos actos en los que la Casa Real haya intervenido, habréis escuchado el popular himno de España.

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Nuestro himno junto a la bandera y el escudo,  están regulados en el Real Decreto 1560/1997 del 10 de octubre donde entre otros puntos, refleja su denominación como marcha granadera o marcha real española, la partitura oficial,  las dos maneras en la que lo podemos escuchar, versión larga (52 segundos) y versión corta (27 segundos) y que su interpretación solo se realizara una vez, junto con que versión tocar dependiendo del acto o evento en el que nos encontremos.

Si por algo destaca el himno de España, es por ser el único en el mundo carente de letra, aunque los españoles nos encarguemos de tararearlo en “la” mayor cada vez que lo escuchamos o alguna cadena de televisión haya querido ponersela. 

El himno español no es el único que soporta anécdotas, existen multitud de ellas a lo largo de todo el mundo, donde puedo destacar por ejemplo, el himno japonés por ser el más corto de los que actualmente se tocan, con solo 4 líneas o el caso de Perú, que se eligió en concurso de compositores, teniendo su propia versión en lengua indígena.

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Si existe un caso curioso es el doblete de himnos que suenan en la región de Escocia, dejando a un lado el famoso “Dios salve a la Reina” británico y tomando relevancia  “Flor de Escocia”. Pero si por algo resulta anecdótico es porque habla de como los escoceses conquistaron su territorio y mandaron al orgulloso ejército de Eduardo a su casa, una letra que da una dosis extra de emoción a los partidos de fútbol entre los equipos de las distintas regiones del país anglosajón.

Quisiera recordar que protocolariamente hablando, este elemento de solemnidad y respeto, ha sido actor principal en competiciones deportivas, visitas de estado y eventos políticos, no solo por su escucha obligada, sino en muchos casos por el desconocimiento o error técnico que ha hecho o que no suene, o que se haya confundido con otra sintonía, momentos que nos han dejado toda una lista para recordar. A continuación reproduzco algunos de ellos.