33 Partidos sí entregaron cuentas: revelan quién financia la campaña 2026

Mientras la calle habla de inflación y colas, la ONPE acaba de abrir la caja fuerte electoral. Treinta y tres frentes entregaron a tiempo su primer reporte de financiamiento y la cifra habla por sí sola: Alianza para el Progreso ya se gastó más de 7 millones de soles y es el único que cerró en rojo. Seis partidos, en cambio, ni siquiera clickearon el botón de envío.

El ranking que nadie quiere encabezar

El portal Claridad, que anoche colgó los archivos, deja ver la desigualdad interna: mientras APP gasta en un mes lo que otros no recaudan en toda una campaña, Acción Popular y el PRIN declararon cero ingresos. Ningún candidato, ni un sol. El mensaje es brutal: o hay dineros bajo la mesa o esos frentes están muertos políticamente.

La sorpresa llega con Somos Perú: ingresó un millón pero solo usó 70 mil. La pregunta que ronda en los pasillos de la ONPE es si esa moderación obedece a austeridad o a una estrategia de última hora para evitar auditorías. Porque el reglamento es claro: quien no rinde cuentas puede perder su candidatura y pagar hasta 100 UIT de multa. No es un papelito; son 4,6 millones de soles que naden fuera del congreso.

Los seis ausentes que ya están en la mira

Los seis ausentes que ya están en la mira

La lista de incumplidos suena a programa de radio olvidado: Ciudadanos Por el Perú, Obras, Trabajadores y Emprendedores, Patriótico, Cooperación Popular y Un Camino Diferente. La ONPE recuerda que incluso quienes se bajaron de la carrera deben declarar lo que gastaron en las internas. El reloj sigue corriendo y la próxima entrega —la segunda— vence en junio. Si vuelven a fallar, la sanción puede incluir la pérdida de personería jurídica. Es decir, desaparecer del mapa electoral.

El organismo electoral también aprovechó para sacudir la percha interna: la mayoría de los responsables de mesa aún no se capacita. Con mil colegios por montar y menos de nueve meses para la votación, el riesgo logístico empieza a ser una bomba de tiempo. La próxima semana empezarán los simulacros y, si la gente no sabe usar la tablet, el cómputo podría alargarse días. Imagínese: resultados preliminares el lunes. El país no aguanta otro 2006.

La ampliación del plazo, justificada por colapso informático, dejó una enseñanza: la cultura del ‘hasta última hora’ no es solo de los votantes; también la heredan los partidos. La concentración de reportes en 48 horas saturó Claridad y el sistema SISEN. El resultado: errores de duplicación, montos que no cuadran y nombres de donantes que aparecen tres veces. La fiscalización posterior será un rompecabezas. Y los auditores ya advierten que cualquier inconsistencia podrá ser denunciada por cualquier ciudadano. El botón de ‘alerta de fraude’ está activo.

La frase que quedó ayer en el aire la dijo una funcionaria de la ONPE mientras cerraba el portal: “El dinero habla antes que los candidatos”. Esta vez lo hizo a las 11:58 p.m., con 33 frentes dentro y seis fuera. En nueve meses sabremos si quien más gastó también convenció. Por ahora, la única certeza es que la deuda de transparencia ya genera intereses. Y es el votador quien cobrará.