Aguirre ya huele la sangre belga: cinco goles a ee.uu. y un aviso para méxico

Javier aguirre no se deja engañar por el amistoso. Sabe que el martes, en el Soldier Field de Chicago, Bélgica no vendrá de excursión. «Les endosaron cinco a Estados Unidos y pudieron ser siete», suelta el Vasco, como quien describe la escena de un crimen que podría repetirse. Su selección necesita respuestas rápidas antes del 11 de junio, cuando el Mundial le exija 26 nombres y cero dudas.

La pólvora sin chispa

La pólvora sin chispa

El 0-0 contra Portugal en el Azteca dejó un sabor a poco. México tocó, llegó, pero no finiquité. aguirre lo resume en una frase que suena a confesión: «Lo más complejo es la finalización». Tras 180 minutos de fogueo, el balón se niega a pasar la línea. Raúl Jiménez mantiene el nivel, Santi Giménez aún colea de la operación, Quiñones desangra redes en su club y Berterame espera su turno. Ninguno tiene el puesto sellado. «Rezo para que no se lesione Armando González», revela, como quien pide un milagro a menos de tres meses de la cita definitiva.

El entrenador pide más posesión, más continuidad al primer cuarto de hora ante Portugal, cuando el balón pareció coserse a los pies del trío de medios. Quiere esos compases, pero alargados hasta el 90'. «Buscamos que el partido duela menos cuando no tenemos la pelota», explica. Bélgica, con De Bruyne guiando el coro y Lukaku aplastando en el área, es el examen perfecto para medir si la lección se aprendió.

Soldier Field será un termómetro. El frío de Chicago no perdonará titubeos. Aguirre lo sabe y por eso no regala titularidades. «Nadie está seguro y nadie está descartado», repite como un mantra que mantiene en vilo a 30 futbolistas. El mensaje es claro: el Mundial empieza antes de que el árbitro pite en el arranque oficial.