Alavés-osasuna: penal decisivo desata la igualdad en mendizorrotza

Un penalti en el tiempo añadido, convertido impecablemente por Lucas Boyé, evitó la victoria del Osasuna en Vitoria, sellando un empate a dos que no refleja la intensidad de un partido marcado por la polémica y los cambios de rumbo constantes. El choque, que dejó entrever la solidez de ambos equipos en la lucha por Europa, terminó con un sabor agridulce para ambos conjuntos.

La primera estocada rojilla y la réplica al filo del descanso

La primera estocada rojilla y la réplica al filo del descanso

El alavés, con la urgencia de un equipo necesitado, vio cómo Valentin Rosier, con un disparo preciso desde la frontal, adelantaba a los visitantes a los cuatro minutos de juego. Un mazazo temprano que parecía desmoralizar a los locales, pero que no fue óbice para que Toni Martínez, con un cabezazo certero al filo del descanso, restableciera la igualdad en el marcador. La primera parte dejó claro que el encuentro no sería un paseo para ninguno de los dos contendientes.

Tras el descanso, el partido se tornó más cerrado, con ambos equipos estudiando los movimientos del rival y buscando espacios en una defensa bien planteada. Pero hay un detalle que marcó la contienda: la actuación arbitral. El penalti cometido sobre Ante Budimir en el minuto 80, convertido con frialdad por el propio delantero navarro, parecía definitivo, llevando al Osasuna al albedrío de la victoria.

Sin embargo, la insistencia del alavés, y una posible mano en el área osasunista, culminaron con el penalti transformado por Boyé en el tiempo añadido, frustrando las aspiraciones rojillas. La cifra habla por sí sola: tres penaltis en un partido, lo que evidencia la tensión y la dificultad de un encuentro que podría haber tenido un desenlace diferente, pero que terminó con un reparto de puntos que no satisface a ninguno de los dos equipos, especialmente al conjunto navarro que se veía con la victoria en la mano.