Alcaraz vuelve a la caja mágica con la sed de un tercer trofeo que lo acerque al trono

Carlos alcaraz ha dicho basta a la espera. El murciano pisará otra vez la tierra batida del Mutua Madrid Open entre el 20 de abril y el 3 de mayo de 2026, dispuesto a arrebatarle la corona a quien sea. No lo hace por revancha, sino por hambre: la misma que lo llevó a levantar el trofeo en 2022 y 2023 y que ahora se le antoja triple.

El cartel se llena de número uno

El torneo ha tocado a las puertas de Jannik Sinner, Novak Djokovic y Casper Ruud. Tres números uno que firman su presencia sin mirar el cuadro, porque saben que en Madrid el balón corre más deprisa y la altitud castiga los pulmones. También viajarán Alexander Zverev, doble campeón aquí; Andrey Rublev, rey de la edición 2024; y los finalistas recientes Jack Draper y Félix Auger-Aliassime. La lista sigue: Lorenzo Musetti, Alex de Miñaur, Taylor Fritz, Ben Shelton y Daniil Medvedev ya sellaron su entrada. Nadie quiere perderse la fiesta.

En el cuadro femenino Aryna Sabalenka regresa con la confianza de quien ha ganado tres veces en la Caja Mágica. Iga Swiatek, Coco Gauff y Jessica Pegula quieren arruinarle el festejo. Elena Rybakina llega caliente tras conquistar Melbourne. Amanda Anisimova, Elena Svitolina, Jasmine Paolini, Victoria Mboko y Mirra Andreeva completan un ranking que huele a polvo de ladrido y a remontada épica.

Los españoles que no necesitan wild card

Los españoles que no necesitan wild card

Alejandro Davidovich y Jaume Munar se colaron por la ventana del ranking: superaron al alemán Jan-Lennard Struff, que cerraba el corte en el puesto 78. Cristina Bucsa, campeona de dobles en 2024 junto a Sara Sorribes, y Jessica Bouzas Maneiro también tendrán su pase directo. Sin regalos, sin pegatinas de protección. Aquí se entra jugando, no pidiendo.

La ciudad respirará arcilla y tensión durante dos semanas. El reloj avanza y alcaraz ya sabe que cada día que pasa sin entrenar en la Caja Mágica es un día que Sinner, Djokovic o Medvedev aprovechan para limar su saque. El murciano no ha vuelto para saludar. Ha vuelto para sumar. Y en Madrid, donde la pelota sube más que en París o en Nueva York, la cuenta atrás ya ha empezado.