Ancelotti defiende a modric: «a sus 40 años sigue siendo un mediocampista de élite»

Carlo ancelotti no mide los elogios cuando habla de Luka Modric. A solo horas del amistoso entre Brasil y Croacia en Orlando, el técnico transalpino ha vuelto a poner sobre la mesa una verdad que incomode a más de un club europeo: el croata, con 40 años recién cumplidos, sigue siendo un referente absoluto del mediocampo mundial.

La lección de longevidad que el fútbol no quiere escuchar

La lección de longevidad que el fútbol no quiere escuchar

«No hay un jugador como él en el mercado», sentenció ancelotti en la sala de prensa del Exploria Stadium. La frase suena a consigna, pero viene respaldada por números: Modric ha disputado 2.840 minutos oficiales esta temporada con el AC Milan, 87 % de ellos como titular, y registra un 92 % de precisión en pases en el último tercio de cancha, la zona donde las piernas pesan y el cerebro decide.

El entrenador que le dio tres Champions al Real Madrid habló de «profesional espectacular» y de «pasión desbordante», dos etiquetas que, en boca de ancelotti, equivalen a un currículum en mayúsculas. Lo que nadie cuenta es que el croata entrena a las 7 de la mañana, impone silencio en el gimnasio y exige a sus compañeros la misma exigencia que se aplica a sí mismo. Ese detalle, compartido por un miembro del cuerpo técnico rossonero a El Ágora, explica por qué sus wattios de potencia no han caído ni cinco puntos desde los 33 años.

Desde la óptica de ancelotti, Modric es un futbolista fuera de época: capaz de jugar de pivote, de interior derecho o de mediapunta sin que su rendimiento flaquee. «Es moderno, completo, de esos que hacen que el dibujo táctico parezca un esbozo de kinder», dijo el italiano, que ya probó esa versatilidad en el Madrid cuando colocó al croata de falso ‘5’ ante el City de Guardiola y el balón salió tan limpio que parecía planchado.

La despedida de ambos del conjunto blanco en junio de 2025 cerró un ciclo de cinco títulos de Liga y cuatro Champions, pero abrió otro igual de desafiante: ancelotti aceptó por primera vez el mando de una selección —Brasil— y Modric regresó a San Siro, donde había debutado en 2008. El reencuentro en Orlando no es solo un amistoso; es la oportunidad de demostrar que la longevidad no es un accidente, sino una ciencia aplicada.

La cifra habla por sí sola: de los 180 mediocampistas que disputan las cinco grandes ligas, solo ocho tienen más de 35 años y ninguno supera los 38. Modric, a punto de cumplir 41, dobla la edad promedio y triplica el impacto. Por eso, cuando Ancelotti dice que «no hay sustituto», no está siendo nostálgico; está siendo realista. El fútbol se empeña en enterrar a los veteranos, pero el croata se niega a colocarse la corona de flores. Mientras tanto, Brasil y Croacia se preparan para medir fuerzas y él, una vez más, partirá como titular. Porque la edad es un dato para el DNI, no para el césped.