Antioquia arde: paloma valencia y gaviria cargan contra cepeda por 'ofender' al departamento

La senadora Paloma Valencia y el exgobernador Aníbal Gaviria estrenaron este martes un dardo envenenado contra Iván Cepeda. En un video de 58 segundos, ambos acusan al senador del Pacto Histórico de llevar años 'estigmatizando' a Antioquia y de sembrar 'odio' con sus análisis sobre la élite regional y el papel que jugó en el conflicto armado.

El clip, subido a la cuenta de Valencia en X, arranca con la senadora del Centro Democrático en la sede de la Gran Consulta por Colombia en Medellín. Sin vacilar, apunta: 'Hay mucha indignación en Antioquia con las palabras siempre ofensivas de Iván Cepeda contra esta tierra'. A su lado, Gaviria asiente y recuerda el asesinato de su hermano Guillermo Gaviria y del exgobernador Gilberto Echeverri, secuestrados y ejecutados por las Farc en 2003 mientras promovían una marcha por la paz.

La herida que nunca cicatrizó

Para Gaviria, la intervención de Cepeda en el debate sobre memoria histórica reabre una herida que ya debería estar cerrada. 'Duele, pero también causa rechazo esa animadversión, ese odio contra Antioquia y esa intención de enviar mentiras y cambiar la historia', dice. El exgobernador insiste en que su territorio 'ha sido martirizado por las Farc y todas las llamadas guerrillas de izquierda, que han usado la política para asesinar'.

La ofensiva no es coyuntural. Valencia lleva meses recorriendo municipios antioqueños para la consulta de octubre y necesita tensar el cerco sobre el senador que, desde la Comisión de Esclarecimiento de la JEP, ha apuntado contra empresarios y políticos paisas por su presunta financiación de grupos paramilitares. En el pasado, Cepeda ha citado informes de la propia Fiscalía que vinculan a terratenientes antioqueños con las AUC. Eso, para la senadora, equivale a 'cargar la culpa' a toda una región.

La estrategia electoral detrás del video

La estrategia electoral detrás del video

Lo que parece una reacción espontánea es, en realidad, una pieza de campaña. La grabación se filma en vertical, con luz natural, y se corta para redes: dura lo justo para que Twitter no la trunque y TikTok la pueda replicar. La frase final de Gaviria —'El camino es la no violencia y la paz'— se convierte en eslógan pegadizo, mientras Valencia cierra con un 'Antioquia merece respeto' que ya es trending topic local.

El estallido llega 48 horas después de que Cepeda, en un foro universitario, alertara sobre 'la persistencia de estructuras de poder que heredaron la lógica paramilitar' en varias regiones, incluida Antioquia. La respuesta no se hizo esperar: el hashtag #AntioquiaNoSeToca acumula más de 46 mil menciones en 12 horas y el video supera el medio millón de reproducciones.

Mientras tanto, en el Pacto Histórico guardan silencio. Cepeda prefiere no alimentar la polémica: sus asesores aseguran que 'no va a entrar al juego de la provocación' y que su agenda de esta semana incluye actos en Bojayá y El Salado, dos escenarios de masacres que, según él, evidencian que la violencia no tiene color político, pero sí responsables.

La jugada de Valencia y Gaviria logra lo que buscaban: desviar la conversación del papel de las élites y poner el foco en un supuesto agravio regional. Con la campaña a la vuelta de la esquina, Antioquia se convierte en la pieza clave para captar votos conservadores. El mensaje es claro: aquí no se habla de parapolítica, se habla de patriotismo herido. Y, por ahora, la estrategia funciona: la última encuesta de Cifras & Conceptos ubica a Valencia subiendo cinco puntos entre los antioqueños indecisos. La guerra de narrativas, como siempre, se libra en 280 caracteres y un vídeo que duele más que mil informes.