Asturias enciende la alerta: cuatro municipios en máximo riesgo de fuego este lunes
Este lunes 30 de marzo, Cangas del Narcea, Degaña, Ibias y Tineo serán un polvorín. El Indurot ha situado a estos cuatro concejos del suroccidente asturiano en el nivel muy alto de peligro de incendio forestal. El resto de la región no se fía: 47 municipios más han recibido el cartel de riesgo alto y solo quedarán a cubierto los que ocupen la franja costera o la montaña más húmeda.
El algoritmo que huele el humo antes de que salga
La predicción no es un guiño a la intuición. El Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot) alimenta su escala con dos ingredientes: los modelos meteorológicos de Aemet y la historia quemada de cada paraje. Es decir, dónde y cuándo los fuegos han sido recurrentes. Con esa doble vara —tiempo y memoria— decide si mañana habrá que pedir a los vecinos que no echen la cerveza al monte.
La escala va de bajo a extremo. En la práctica, muy alto significa que una colilla mal apagada puede convertir mil hectáreas en ceniza antes de que llegue el helicóptero. Y extremo, directamente, se traduce en “ni se te ocurra encender la sierra eléctrica”.
El Principado ha difundido el aviso este domingo por la tarde, cuando todavía quedan briks de sidra en los descampados de la fiesta de San José. El mensaje es claro: el lunes el aire vendrá seco y la brisa del suroeste, rápida. Un combo que las estadísticas convierten en mecha.

El mapa que nadie quiere encabezar
Al lado de los cuatro municipios en máximo riesgo, hay otros 47 que miran con recelo el termómetro: Allande, Avilés, Belmonte de Miranda, Boal, Candamo… La lista se alarga hasta Yernes y Tameza. Todos ellos comparten el mismo color naranja en la cartografía que publicará Indurot a las 7:00 de la mañana. El resto de la comunidad respira algo más tranquilo, aunque solo les baje al nivel moderado.
En la práctica, la diferencia entre alto y muy alto es un helicóptero menos en el aire y un brigada más vigilando senderos. Pero también es la brecha que separa a los ayuntamientos que deben cerrar caminos forestales de los que aún pueden limitarse a pedir precaución.
El fuego no entiende de fronteras administrativas. En 2022, un incendio que arrancó en Degaña saltó a Ibias y acabó quemando 1.400 hectáreas en menos de 48 horas. La misma combinación de viento del suroeste y humedad relativa por debajo del 30 % que pronostican para este lunes.
La Xunta de Galicia, a escasos 30 kilómetros, ya ha movido ficha: refuerza la dotación en Ourense por si la emergencia cruza el río Navia. En Asturias, la Coordinadora de Emergencias mantiene el nivel 1 de preemergencia: voluntarios de Protección Civil revisando cortafuegos y agentes forestales con los móviles pegados al tobillo.
La cifra habla por sí sola: en lo que va de año se han registrado ya 37 incendios en la región, el doble que en el mismo periodo de 2023. El 70 % fueron intencionados. Con el campo aún sin verdear del todo, cualquier chispazo puede regalar a la primavera un olor a pino quemado.