Atentado con explosivos en cajibío, cauca: más de 38 heridos y un departamento en alarma
Un devastador atentado con explosivos sacudió el Túnel de Cajibío, en el departamento del Cauca, dejando tras de sí más de 38 personas heridas y una red hospitalaria al borde del colapso. La violencia, que se suma a una escalada terrorista que azota la región, ha conmocionado a la comunidad y pone de manifiesto la fragilidad de la paz en el departamento.
Víctimas identificadas: un balance trágico en ascenso
Las autoridades, aún en el proceso de verificación, han logrado identificar a varias de las víctimas. Entre ellas se encuentran nombres como Víctor Hugo Chuvila, Mariana Valencia, Sofía Ramírez y otros tantos, cuyas vidas quedaron irrevocablemente alteradas por esta brutal acción. Se trata de un balance que, según el gobernador Octavio Guzmán, continúa en aumento, alcanzando ya las 14 fallecidos y más de 38 heridos, incluyendo a cinco menores de edad. La magnitud de la tragedia es inmensa.
La situación en los centros asistenciales del Cauca es crítica. La capacidad de respuesta institucional se ve comprometida, con la red hospitalaria al límite de su capacidad para atender a la creciente demanda de atención médica. La vía Panamericana, crucial para el comercio y la conectividad regional, permanece cerrada al tránsito, generando importantes disrupciones logísticas.

El contexto de una escalada terrorista
Este ataque, perpetrado por grupos armados, se produce en medio de una creciente ola de violencia que ha azotado el Cauca y el Valle del Cauca en las últimas semanas. El gobernador Guzmán advierte sobre una estrategia deliberada para sembrar el miedo y desestabilizar el departamento, señalando a disidencias de Iván Mordisco como los responsables de esta serie de atentados.
La información proporcionada por fuentes oficiales indica que, además del atentado en Cajibío, se han registrado otros ataques con explosivos contra el Batallón Pichincha en Cali, el Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi en Palmira y el radar de Santana en El Tambo, todos ellos atribuidos a la columna Jaime Martínez, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC), una estructura disidente de las Farc. La gravedad de la situación exige una respuesta contundente y coordinada.

Un llamado a la unidad y la vigilancia
En una intervención nocturna durante un consejo de seguridad, el gobernador Guzmán enfatizó la necesidad de una acción conjunta entre las autoridades y la ciudadanía para enfrentar esta escalada terrorista. “Miramos que el terrorismo que se ha sembrado en el departamento del Cauca quiere llevarnos al miedo y a la zozobra para desestabilizarnos”, afirmó. La población debe estar alerta y colaborar con las fuerzas de seguridad para protegerse a sí misma y a sus familias. La seguridad de las comunidades campesinas, indígenas, comerciantes y transportadores es una prioridad ineludible. La situación exige, ante todo, una firme determinación para proteger a la población y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos del Cauca. No hay palabras suficientes para el dolor que hoy sentimos.