Bolivia fulmina al jefe de ypfb y desata un plan de choque contra la gasolina adulterada

La gota que colmó el vaso olió a manganeso y goma quemada. Esta madrugada, Rodrigo Paz destituyó a Yussef Akly de la presidencia de YPFB y le entregó las llaves de la petrolera boliviana a Claudia Cronenbold, una ingeniera que lleva 22 años lidiando con ductos, barriles y crisis. El cambio no es un simple recambio de caras: es la respuesta del Gobierno a un país que lleva meses arrastrando motores averiados y transportistas en pie de guerra.

Una estatal que ya no da la talla

YPFB importa casi todo el diésel que consume y el 60 % de la gasolina que quema Bolivia. La cuenta la paga el usuario: desde diciembre, los talleres reportan árboles de levas gastados, válvulas destruidas y cilindros rayados por un combustible que la propia empresa reconoce contaminado. La semana pasada, La Paz y El Alto pararon durante 48 horas. Los bloqueos cortaron el acceso sur a la capital y dejaron a más de un millón de personas a pie. Paz necesitaba un culpable y una solución antes de que el descontento se le metiera en el palacio.

Cronenbold llega con dos títulos de posgrado en Houston y la fama de técnica inflexible. La primera medida que firmó fue un cronograma para limpiar los tanques de las 1.812 estaciones de servicio del país sin cerrar ninguna. La segunda, una lista de nuevos proveedores de gasolina de 95 octanos que empezarán a llegar la próxima semana. El precio no subirá, promete el ministro Mauricio Medinaceli, pero el costo político ya se disparó.

La corrupción acecha dentro de los ductos

La corrupción acecha dentro de los ductos

Paz habló de “grupos de poder” que manejan la estatal como si fuera su bodega. No mencionó nombres, pero los auditores internos llevan dos meses detectando facturas duplicadas en la compra de aditivos y embarques de gasolina que nunca llegaron a despacharse. La ANH abrió 14 procesos administrativos; tres gerentes regionales ya están suspendidos. El mensaje es claro: si la crisis es por negligencia, habrá cabezas que rodar. Si es por corrupción, habrá celda.

El plan de choque incluye también un fondo de resarcimiento exprés: 30 días para indemnizar a los dueños de vehículos dañados, 60 días para instalar 50.000 kits de gas natural vehicular en flotas de buses y taxis. Bolivia tiene la segunda reserva de gas más grande de Sudamérica; la ironía es que aún no puede convertirla en gasolina de calidad en su propio suelo.

El reloj de cronenbold empieza hoy

El reloj de cronenbold empieza hoy

La nueva presidenta tiene 90 días para demostrar que puede limpiar tanques, cambiar proveedores y restaurar la confianza de un país que cada vez compra más caro y recibe menos. Mientras tanto, los transportistas advierten: si en juluelos surtidores vuelven a despachar agua con manganeso, el paro será nacional y sin aviso. La paciencia, como el combustible, se acabó.