Cargamento de $1.216 millones cayó en el cerrito: la marihuana que no llegó a bogotá
La Policía del Valle del Cauca decomisó 1,5 toneladas de marihuana que avanzaba camuflada en un camión Mitsubishi por la vía Cali-Andalucía. Dos hombres, 112 paquetes y un destino: Bogotá. El Cerrito, kilómetro 35, fue la trampa que el plan Semana Santa Segura tendió a la logística criminal del suroccidente colombiano.
La ruta que empezó en caloto y terminó en esposas
La carga salió de una vereda rural de Caloto, Cauca, tierra donde el cannabis se siembra con la misma naturalidad que el maíz. Al día siguiente, el camión cruzó el peaje de El Cerrito. Allí los uniformados abrieron el compartimento de carga y encontraron paquetes de formas y tamaños dispares: 1.546 kilos que en las calles de la capital valen 1.216 millones de pesos. Los conductores —un hombre con anotaciones por hurto y violencia intrafamiliar— confesaron que les pagarían 10 millones por el viaje.
Los números hablan: se sacaron del mercado 1,5 millones de dosis. La comandante Sandra Liliana Rodríguez calculó el golpe: cada ladrillo de hierba que no llegó a la calle 80 es un hueco en la cadena de distribución que alimenta desde los barrios de Kennedy hasta los puntos de El Codito.

El dispositivo que blindó el puente vital del valle
El operativo forma parte del plan Ojos en todas partes, desplegado para contener el hurto, la extorsión y el microtráfico durante la temporada de vacaciones. En los últimos siete días, la Policía ha requisado 237 vehículos, ha levantado 84 comparendos y ha capturado a 23 personas por delitos contra el patrimonio. El mensaje es claro: la vía que une al Pacífico con el centro del país ya no es corredor libre.
Los tres celulares incautados dentro del camión confirman la red: uno servía para avisar de retenes, otro para recibir coordenadas y el tercero —el más barato— era el “quemado” que se tiraba por la ventana en caso de persecución. La técnica es vieja, pero funciona cuando los conductores logran cruzar. Esta vez no.
Los dos detenidos ya están a órdenes de la Fiscalía. El camión, inmovilizado en el patio de la Inspección de Tránsito, se suma al cementerio de 1.374 vehículos que la Policía Valle ha retirado de la circulación en lo que va del año. La marihuana, prensada y etiquetada como evidencia, será destruida en un horno industrial de Guacarí. De la planta al humo no faltará quien reponga el cargamento: la cosecha en Caloto está por entrar en su tercera temporada del año. La diferencia es que ahora saben que El Cerrito ya no es solo un peaje: es una trampa con cara de retén.