Colombia exprime su último litro de crudo: seis años de reservas y petro frena el taladro
colombia acelera la marcha sobre un depósito que se vacía. Febrero cerró con 734.924 barriles diarios, cifra que ya roza el techo de lo extraíble y que, al mismo tiempo, confirma la senda descendente que nadie en el Palacio de Nariño quiere ver en pantalla.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) lo admite entre líneas: estamos sacando más de lo que deberíamos y menos de lo que necesitamos. El promedio anual ronda los 740.684 barriles; hace apenas dos años superábamos los 762.000. La diferencia –22.000 barriles por día– se escapa como agua entre los dedos del erario.
La cuenta regresiva es de seis años
Con las reservas probadas en 718.168 barriles diarios, el reloj interno del país marca 2029 como el punto sin retorno. A partir de ahí, sin nuevos yacimientos, el flujo se convertirá en un goteo. El presidente Gustavo Petro decidió no firmar contratos de exploración y esa omisión, hoy, se traduce en números rojos que la ANH vende como “gestión operativa eficiente”.
El campo Índico, en el Meta, es el ejemplo perfecto del desgaste. Comunidades indígenas bloquearon el acceso durante días; la producción allí se desplomó y arrastró el promedio nacional. A eso súmele la madurez terminal de los campos más veteranos y apagones que paralizaron bombas en Casanare y Arauca. El resultado: un -2,8 % interanual que nadie logra maquillar.
Mientras tanto, el gas también se aleja. En febrero se extrajeron 1.162 millones de pies cúbicos diarios, un 9,82 % menos que en el primer bimestre de 2025. La ironía: se vendió más gas que en enero, pero el 22,8 % de lo que se quemó en hornos colombianos llegó por barco desde el exterior. La dependencia importadora deja de ser un fantasma para convertirse en la factura mensual del país.

El último balón de oxígeno viene de arauca
Los pozos Rex NE-14 y Andina-3HZ, en la frontera con Venezuela, aportan justo el volumen que evita el colapso inmediato. Sin ellos, la caída sería de otro color. Pero su producción, advierten los ingenieros de Acipet, alcanzará su pico este mismo año y después entrarán en declive natural. El gobierno regional ya negocia con Caracas la importación de gas bolivariano; un giro histórico que Petro prometía evitar.
El Brent se cotiza por encima de los 100 dólares y colombia, en lugar de aprovechar el bonanza, regala cada día 20.000 barriles de ingreso fiscal por una política ideológica que nadie en la coalición de Gobierno se atreve a revisar. El ministerio de Hacienda, por ahora, calla. Pero el hueco fiscal huele a crudo que no se va a extraer.
El país entero asiste a una curiosa paradoja: cuanto más rápido se bombea hoy, más cerca está el día en que el caño esté seco. Y mientras Petro se niega a firmar nuevos permisos, el reloj de seis años sigue corriendo y nadie ha mostrado el plan para cuando la última válvula se cierre.