Colombia se encamina a la tasa más alta en 20 años: 11,25% para frenar una inflación que no cede
El Banco de la República prepara su décimo tercer golpe contra la inflación: 100 puntos básicos el 31 de marzo que elevarán la tasa a 11,25%, el nivel más agresivo desde la crisis bancaria de 1999. La razón es tozuda: los precios suben 5,29% cuando el objetivo es 3% y el agro, el petróleo a 100 dólares y el salario mínimo le dan oxígeno a la espiral.
El núcleo duro que no baja
Mientras el gobierno celebra la caída de los regulados por el recorte de gasolina, la inflación núcleo —la que no explica ni el clima ni los subsidios— acumula 52 puntos de alza en lo que va de 2026 y amenaza con pegarle al consumidor hasta 2027. Los bancos lo saben: Citi, Itaú y Bancolombia ya ven la tasa en 12,75% antes de que termine el año.
La jugada es política también. Bibiana Taboada asumió la presidencia de la Junta con la herencia de un desfase que le llegó a Leonardo Villar: si no frena los precios ahora, el próximo gobierno heredará un descontento social medido en puntos porcentuales. El martes, cuando se cierren las puertas del edificio del Emisor, la discusión no será si subir, sino si 100 pb bastan.

El petróleo vuelve a ser maldición
Cada 10 dólares que sube el Brent le cuesta al importador colombiano 1.200 millones de dólares al año. Con el crudo rozando los 100, el costo del flete y los fertilizantes se dispara y arrastra los alimentos. La guerra en Irán ya no es un titular lejano: es el impuesto invisible que pagará la canasta familiar en Sincelejo o Soacha.
El mercado lo anticipa. Los swaps de tasas proyectan un pico de 13% en 2027 y los bancos ya ajustan el precio de las tarjetas de crédito. El crédito de vivienda, que parecía barato a 9%, huele a 12% y la cuota mensual de millones de colombians se encoge. El mensaje es brutal: ahorrar hoy cuesta más que gastar.
La apuesta del Emisor es que un golpe mayor evite castigos mayores. Si la inflación se ancla en 3% antes de 2028, el país podrá rebajar tasas rápido. Pero si falla, Colombia entrará a la campaña presidencial con la tasa en dos dígitos y el bolsillo en rojo. El 31 de marzo no es solo una reunión: es el día en que el Banco juega su última carta antes que el tablero se le vuelva imposible.