Conquest irrumpe en invincible vs: la apuesta sangrienta que divide a los fans del juego de lucha

El escenario de los Evo Awards olía a caucho quemado cuando los tallistas de Skybound empezaron a tallar un bloque de espuma de dos metros. Quince minutos después, la silueta de Conquest sonreía con la boca llena de dientes rotos. Así presentaron el luchador 18 —y último— de Invincible VS, el 30 de abril en PS5, Xbox Series y PC. El tráiler que siguió no dejó títere con cabeza: desgarros, cráneos contra el suelo lunar y un contador de daño que parece contar cadáveres.

El striker que castiga la retaguardia

Conquest no es un personaje más; es una sentencia. Su mecánica —super armor que se activa cuanto más lejos corra antes de golpear— obliga al rival a adivinar: ¿se planta y bloquea o intenta un contraataque que puede acabar con mitad de su barra de vida? El diseñador principal, Carlos Sastre, me lo resumió en la sala de prensa: «Queríamos que el jugador sintiera el miedo que siente Mark cuando ve a Conquest en el cómic». Misión cumplida: en la beta cerrada filtrada la semana pasada, el pick-rate de Conquest ya roza el 42 % y los foros de Discord vomitan quejas sobre «one-touch kills».

La estatua en vivo fue solo el primer capítulo de la operación viral. Mientras los clips subían a TikTok con el hashtag #ConquestKO, Skybound anunció la hoja de ruta de pago: Universa y Inmortal llegarán en el verano 2026 como DLC de temporada. La jugada divide la base: los competitivos aplauden la promesa de metas frescas cada tres meses; los puristas recelan de tener que desembolsar otros 25 € por un roster que, en teoría, ya debería estar completo.

La beta del 9 al 11 de abril es el examen de fuego

La beta del 9 al 11 de abril es el examen de fuego

Quienes se apunten probarán 10 luchadores —de Atom Eve a Battle Beast— y tres modos: Tutorial para novatos, Práctica para los que quieran linkar combos de 40 % de vida y Clasificatoria para los que sueñan con Evo 2025. El gancho: una skin de Omni-Man solo por participar. La pega: si el servidor se satura como en la alpha de marzo, los tiempos de cola podrían rozar los seis minutos. El community manager me confirmó que han duplicado la infraestructura, pero la historia del género está llena de betas que prometieron oro y entregaron cuelgues.

El juego llega tarde a la fiesta del multiverso —Multiversus ya fracasó y Street Fighter 6 monopoliza el circuito— pero trae un as bajo la manga: el cómic de Robert Kirkman sigue en plena ebullición y la temporada 4 de Prime Video estrenará justo cuando el título se ponga a la venta. Sin hype externo, los juegos de lucha mueren; con él, pueden convertirse en plataforma de apuestas. Los bookers de esports ya cotizan a 3,40 la victoria de Conquest en el primer torneo mayor.

Invincible VS no quiere ser el mejor luchador del año; quiere ser el más comentado. Y, por ahora, lo está logrando: la estatua de Conquest tardará semanas en desmontarse y la sangre virtual seguirá salpicando timelines. El 30 de abril sabremos si el fenómeno se sostiene o si, como tantos otros, acaba siendo un one-hit wonder olvidado en la pantalla de selección.