Cuerpo y españa asumen el timón económico en la quinta remodelación del gobierno
La escalinata del Consejo de Ministros amaneció este martes con dos nuevas siluetas. Carlos Cuerpo subió los peldaños con la Vicepresidencia Primera bajo el brazo y la cartera de Economía aún caliente. Arcadi España le siguió a escasos metros, ex secretario de Estado de Política Territorial convertido en ministro de Hacienda. La sonrisa protocolaria, la mirada de quien sabe que el photocall dura segundos pero la gestión, años.

Montero se va y el gabinete vuelve a mover las piezas
La salida de María Jesús Montero a la campaña andaluza deja en el aire 48 horas de titulares. Con ella se va la mujer que blindó los Presupuestos durante la pandemia y que ahora aspira a seducir a su tierra. El presidente Pedro Sánchez aprovecha la circunstancia para coser su quinta remodelación en esta legislatura. Cuerpo suma poder: Economía y Vicepresidencia. España hereda una Hacienda que deberá equilibrar ingresos y gastos mientras Bruselas observa.
El ritual se repite. Fotógrafos, flashes, puerta giratoria. Dentro, la mesa del Consejo de Ministros ya huele a café recién hecho y a incertidumbre. Agenda: control del déficit, negociación europea, impulso a la industria. Frente a ellos, un calendario que aprieta: elecciones europeas en junio y presiones de la derecha por bajar impuestos.
Lo que nadie cuenta es que Cuerpo llega con la fama de técnico pragmático, el mismo que blindó el fondo de recuperación sin crujidos. España, en cambio, sale del anonimato de las secretarías de Estado para saltar al círculo rojo de las comparecencias y las rebajas fiscales que reclaman los autónomos. La cifra habla por sí sola: en los últimos cuatro años el Gobierno ha cambiado de timón económico tres veces. Estabilidad, reclaman los mercados. Rotación, impone la política.
Tras la puerta de Moncloa, los equipos se reorganizan. Quienes ayer redactaban informes de política territorial hoy firman decretos de gasto. El Consejo de Ministros dura dos horas y media. El comunicado oficial, cuatro páginas. El impacto, por ver. Porque la foto ya está en todos los telediarios, pero el desgaste llegará con la primera rectificación de déficit. Entonces la escalinata volverá a llenarse. Y quizá entonces no haya sonrisas.