Cannes se rinde a españa: almodóvar, sorogoyen y serra acechan la palma

La 79ª edición del Festival de Cannes aún no ha anunciado oficialmente su selección, pero la industria ya huele el aroma a gloria española. Variety, la biblia del cine mundial, apuesta firme por tres títulos dirigidos por Pedro Almodóvar, Rodrigo Sorogoyen y Albert Serra. Si se confirman, será la primera vez en décadas que tres cineastas nacidos aquí compitan en la sección oficial por la Palma de Oro. La cuenta atrás empieza hoy: el 9 de abril se abre la caja fuerte.

El regreso de Almodóvar a la Croisette huele a venganza elegante. Tras ganar el León de Oro en Venecia con La habitación de al lado, el mancheso regresa con Amarga Navidad, un film que Estados Unidos bautizará Bitter Christmas. La jugada es vieja para él: estrenar primero en España para luego desembarcar en Francia sin perder estrenos. Dolor y gloria ya lo logró; esta vez la apuesta es más alta. El metacine late en cada fotograma: amistad, pérdida, creación como condena y redención. El festival adora que un autor dialogue con su propio mito.

Sorogoyen da el salto a la élite

El salto de Rodrigo Sorogoyen es de esos que se estudian en las escuelas de cine. As bestas le abrió la puerta de Première; El ser querido puede colarlo en la competición oficial. Los veinte primeros minutos del rodaje —vistos por este periódico— dejan la boca abierta: Javier Bardem y Victoria Luengo despliegan una tensión que ya huele a premio. La historia, guardada bajo llave en la productora Movistar Plus+, gira en torno a un padre y una hija en la España vaciada. El francés lo ha abrazado como pocos; ahora falta que Thierry Frémaux firme la tarjeta de invitación.

Albert Serra, el catalán que convierte la abstracción política en arte de Estado, presentará Out of this World. Coproducción hispano-francesa ambientada en la guerra Rusia-Ucrania con Riley Keough, F. Murray Abraham y la revelación rusa Elizaveta Yankovskaya. El argumento: diplomáticos occidentales viajan a Moscú para negociar sanciones y se hunden en la paranoia. Tras Pacifiction, su visión del poder como enfermedad tropical, Serra vuelve a la carga. Cannes adora provocar al mundo con su propio espejo.

La guerra por la palma se cobra cabezas

La guerra por la palma se cobra cabezas

La guerra por la Palma no será coser y cantar. Paweł Pawlikowski regresa con 1949, un drama de la Guerra Fría con Sandra Hüller, la actriz alemana que arrasó en Anatomía de un caso. Nicolas Winding Refn vuelve al culebrón psicótico con Her Private Hell; el rumor dice que Charles Melton y Sophie Thatcher rozan el cine giallo. El ruso Andrey Zvyagintsev presenta Minotaur, su primera película desde Loveless. El rumorómetro late: Adam Driver, Scarlett Johansson y Miles Teller en Paper Tiger de James Gray, un crimen familiar que ya suena a clásico instantáneo.

El cine asiático acecha con hambre. Hirokazu Kore-eda, palmarés 2018, podría regresar con Sheep in the Box, una distopía que ya genera memes en TikTok. Ryusuke Hamaguchi, Oscar por Drive My Car, negocia All of a Sudden con Virginie Efira. Y Asghar Farhadi planea Parallel Tales con Isabelle Huppert y Catherine Deneuve: dos leyendas francesas frente a frente en un drama de identidades cruzadas.

España nunca había llegado a Cannes con tres caballos de carrera. La última vez que dos directores españoles compitieron fue en 2006 con Almodóvar (Volver) y Isabel Coixet (La vida secreta de las palabras). El regreso triple supone un revulsivo industrial: más ventas internacionales, más turismo de rodajes, más talento retenido. La factura de El ser querido supera los 8 millones de euros; Amarga Navidad ronda los 6; Out of this World, gracias al tax shelter francés, se financia al 60 % fuera. El dinero habla y lo hace en euros.

El 9 de abril, a las 11 de la mañana, Frémaux leerá la lista desde la salle Buñuel. Si los nombres pronunciados coinciden con los que esta redacción maneja, el cine español habrá logrado lo que ningún gobierno: colocar tres banderas en la fortaleza de la élite. La Croisette será nuestra por una noche. Y después vendrá la guerra de las salas.