Rosalía convierte la semana santa en misa pagana con su lux tour
Cuando los tambores de las procesiones aún retumban en las calles, Rosalía subirá este lunes al Movistar Arena para oficiar su propia liturgia: un espectáculo de dos horas donde el cristianismo y el clubbing se dan la mano.
La catalana recupera su giro tras la intoxicación que la apartó de milán
La semana pasada canceló por una intoxicación alimentaria. Ahora vuelve con 25 canciones que reparte en cuatro actos, una orquesta de 20 músicos y un confesionario dispuesto a lavar más que pecados. Serán cinco noches en Madrid —30 de marzo, 1, 3 y 4 de abril— antes de trasladar el ritual al Palau Sant Jordi de Barcelona los días 13, 15, 17 y 18.
El setlist ya se ha desangrado desde Lyon. Mundo Nuevo, Jeanne, Memòria y La noche de anoche han quedado fuera. Entran en su lugar los hits que la catapultaron al estrellato y los nuevos cánticos de Lux, su cuarto disco, donde la artista se inventa una espiritualidad de neón y cuero.
La parroquia madrileña podrá cantar SAOKO tras Berghain, oír a Dido en la relectura de Divinize y bailar Despechá justo antes de que el telón baje con Magnolias. Todo sin salir del recinto, como quien hace la estación del Vía Crucis sin salir de casa.

42 Conciertos en 17 países: la gira más ambiciosa de su carrera
Tras España, el LUX tour atravesará Europa —Ziggo Dome, AFAS Live, O2— y cruzará el Atlántico para tocar en Madison Square Garden y el United Center de Chicago. El 3 de septiembre cerrará en el Coliseo de Puerto Rico, agotando un periplo que ya huele a incienso y agua de colonia de club.
La cifra habla por sí sola: 42 funciones donde la estrella catala desglosa su particular catecismo entre beats de reggaetón y códigos litúrgicos. Si alguien dudaba de que la música pop puede ser un sacramento, Rosalía lleva la custodia bajo el brazo y el micrófono a modo de incensario.