Dell rediseña desde dentro sus portátiles para que la ia no deje tirado al trabajador
Las empresas no piden más megahertzios, piden que el ordenador aguante el viaje, la videollamada y la factura. Dell ha arrancado el teclado de sus máquinas y ha reordenado el interior como si fuera un maleta de mochilero: cada milímetro sirve para meter más batería, más ventilador y menos calor. El resultado es la nueva familia Dell Pro, anunciada ayer, donde un mismo chasis alberga desde un Ryzen AI 400 hasta un Intel Core Ultra Series 3 sin que el departamento de Informática tenga que tirar la mesa de ping-pong.
La modularidad ya no es un slogan, es un plan de ahorro
La ingeniera que ha liderado el rediseño —Dell no da su nombre, pero su huella está en cada tornillo— ha convertido la placa base en un rompecabezas intercambiable. La gracia: poder elegir silicio sin cambiar la funda. ¿Necesitas más autonomía? Se alarga la batería. ¿Más núcleos para entrenar modelos? Se intercambia el micro. Y todo encaja en la misma carcasa de aleación de magnesio que pesa menos que el cuaderno de actas de una reunión.
La jugada va dirigida a los responsables de TI que cada año miran la misma hoja de cálculo: renovar 3.000 portátiles sin que explote el presupuesto. Dell les promete que un solo lote de piezas sirve para seis modelos distintos, lo que reduce stocks y averías. La reparación pasa de 45 minutos a 7, según los técnicos que ya han manoseado los prototipos.

De la mesa de ejecutivo a la camioneta de reparto
El Dell Pro Premium es el capricho de la casa: 14 pulgadas, chasis de magnetita, pantalla OLED y una cámara HDR de 8 megapíxeles que disimula hasta la ojera del jefe. Pero la familia se ensancha hasta el Pro 3, que lleva WiFi 7 y conectividad WWAN para quien trabaja desde una obra o desde la cabina de un camión. Hay, incluso, un “dos en uno” que se dobla como tableta para los comerciales que facturan sentados en la acera.
La estrella de los números es el Pro 5: su batería de 70 Wh aguanta 20 horas de jornada continua, según las pruebas internas que Dell ha compartido con algunos clientes europeos. La cifra habla por sí sola: es casi un día entero sin enchufe, suficiente para cruzar media Europa en tren y llegar a la reunión con la camisa sin arrugas y el portátil sin cargador.

El tamaño sí importa, pero al revés
Mientras, en el extremo opuesto, el Pro 5 Micro cabe en la palma de la mano. Es un sobremesa que se esconde detrás del monitor y que, aún así, da cobijo a una GPU RTX Pro Blackwell. Dell lo vende para oficinas donde el metro cuadrado cuesta más que el ordenador. El puerto USB-C de 100 W sirve para alimentar el puesto y cargar el móvil del usuario, todo a la vez.
Para quien necesita renderizar un coche entero antes de comer, llegan las Dell Pro Precision. La serie 9 permite hasta cinco gráficas de 300 W cada una dentro de una torre que parece un pequeño armario. La empresa ha calculado que, con esa potencia, un estudio de arquitectura puede bajar de 48 horas a 6 en el cálculo de estructuras. El ahorro en licencias y luz se pagará solo en tres meses, según el caso de uso que Dell repite a los partners.
El periférico que pide la huella al ratón
Hasta el ratón se ha puesto serio. El Dell Pro 5 Wired lleva un lector de huellas en el costado: basta pulsarlo para desbloquear el PC, incluso si Windows se ha quedado colgado. Es la respuesta de la compañía al robo de credenciales que sufren los repartidores cuando dejan la furgoneta abierta. El teclado, por su parte, promete 48 meses de pilas; es decir, se compra una vez y se jubila antes que las baterías.
Los monitores no se quedan atrante. El P3426WEB incluye una cámara Sony Starvis que encuadra solo al hablante gracias a un algoritmo entrenado con 50.000 horas de videoconferencias. La lente seguirá tu cara aunque te levantes a por café. Dos micrófonos con beamforming eliminan el ruido de la cafetera, por si alguien decide trabajar desde la cocina.
Dell ha puesto fecha: la primera tanda llegará a España en mayo, con precios que arrancan en los 1.200 euros para el Pro 3 y se disparan hasta los 6.000 de la Precision con cinco gráficas. La empresa no ha anunciado descuentos, pero los distribuidores ya adelantan que quien renueve más de 100 unidades podrá negociar hasta un 18 % de rebaja. La guerra por la eficiencia empieza dentro del portátil; el resto es hoja de cálculo.