Depor se cita con el ascenso: funes desafía a un málaga en plena ebullición

A Coruña se prepara para un Riazor a máxima tensión. El Deportivo, con la soga al cuello y la necesidad imperiosa de sumar, recibe este sábado a un Málaga que llega en estado de gracia, un equipo que, según las palabras de su entrenador, Antonio Hidalgo, exhibe una “valentía” y un “atrevimiento” que lo convierten en un rival formidable.

La solidez blanquiazul, un punto de inflexión

Hidalgo no escatimó en elogios al conjunto malaguista, reconociendo su capacidad para “atraer” al rival y dominar la primera línea de presión. Es precisamente ese dinamismo, ese talento desbordante, lo que define al equipo de Juan Funes, ubicado a tan solo tres puntos del Deportivo en la tabla clasificatoria. El preparador deportivista, sin embargo, subraya que su propio equipo ha alcanzado su mejor momento de forma, ganando “estabilidad con y sin balón”, un proceso de evolución constante que culminó, según él, en el reciente encuentro contra el Córdoba.

“El otro día fuimos un equipo sólido, con una gran primera parte, sobre todo”, afirmó Hidalgo, aunque rápidamente añadió: “Pero eso ya no vuelve”. La realidad es que el Deportivo debe centrarse en el presente, en el choque contra un Málaga que ha desplegado un fútbol deslumbrante en las últimas jornadas, un pico de forma que exige máxima concentración y un despliegue físico y mental sin precedentes.

Yeremay, en la cuerda floja; villares, incierto

Yeremay, en la cuerda floja; villares, incierto

La posible vuelta al once inicial del internacional sub-21 Yeremay Hernández añade un matiz de esperanza al panorama deportivista, aunque su estado físico sigue siendo una incógnita. Hidalgo reconoció que el jugador está atravesando un proceso complejo, una dolencia “no sencilla” que le exige “apretar al máximo y sufrir muchísimo”. La situación de Diego Villares, capitán del equipo, tampoco está clara, y el técnico ha preferido posponer su decisión hasta el entrenamiento de mañana.

El factor descanso: una pequeña baza Hidalgo admitió que el Deportivo podría tener una ligera ventaja por contar con más descanso que el Málaga, pero desestimó que esto sea determinante. “Necesitamos a la gente de nuestro lado”, clamó el técnico, apelando al apoyo incondicional de la afición deportivista, “especialmente en los últimos partidos. Ese apoyo da seguridad, mucha confianza al futbolista”.

La victoria en este duelo crucial no es solo una cuestión de puntos, sino también de reafirmación. El Deportivo, acorralado, necesita la inyección de moral que supone un triunfo frente a un rival directo. De lo contrario, la sombra del descenso se alargará sobre Riazor, amenazando con desvanecer las aspiraciones de un equipo que aún sueña con el ascenso.