Atlético nacional arrolla a pasto y ya respira en la fase final: la fórmula que lo mantiene en la cima
Atlético Nacional no pidió permiso: se metió en los playoffs a la fuerza y con estilo. Un 2-1 en el Libertad de Pasto, con golazo de Juan Manuel Rengifo a los 78 minutos, selló el boleto verde a la fase final de la Liga BetPlay 2026-I. El verde suma 30 puntos —y un partido menos— y mira a todos desde arriba mientras Pasto se queda con 27 y la sensación de que esta vez el rival fue más.
El gol que calló el departamental
La tarde empezó con un plan claro de Diego Arias: lastimar por fuera con Eduard Bello y que Alfredo Morelos hiciera de tormenta en el área. A los 22′ la jugada salió redonda: centro medido de Bello, cabezazo letal de Morelos y 0-1 que obligó a Pasto a salir del cascaron. La respuesta fue rápida, pero no limpia: un regalo defensivo que Andrey Estupiñán aprovechó para empatar a los 27′ y devolverle la incertidumbre al partido.
La segunda mitad fue un rosario de interrupciones, choques y una salvada milagrosa de Mateo Garavito sobre la línea cuando Bello ya cantaba gol. El partido se rompía en pedazos y Jonathan Risueño terminó en el piso tras toparse con Morelos. La tensión era el único balón que nadie controlaba.
Entonces apareció Edwin Cardona, otra vez él. El enganche filtró un pase que parecía imposible y Rengifo, con la frialdad de un sniper, definió cruzado para el 1-2 definitivo. Pasto se derrumbó; Nacional respiró como nunca.

La tabla que duele
Con este resultado, Nacional no solo clasifica: humilla la diferencia de gol (+18) y deja a sus perseguidores con la cuenta pendiente. Pasto, aún segundo, sabe que un traspié lo puede dejar fuera de los cupos directos. Junior y Once Caldas acechan desde atrás, pero el verde ya mira los cuartos.
Lo que nadie cuenta es que Nacional jugó 13 fechas y aún tiene un partido menos que la mayoría. Si gana el cotejo aplazado, la brecha se vuelve un abismo.
La fase final empieza a cobrar forma y el mensaje es brutal: llegarle al verde será, cada semana, un viaje de ida sin retorno. Mientras tanto, en Medellín ya piensan en la estrella 18 y en dejar la pelea por la permanencia para los demás.