Bath se impone a saracens en un final de infarto: ¡a cuartos de final!
Un final agónico y dramático en Bath, donde los locales doblegaron a un Saracens que amenazó con dar la vuelta a un marcador desfavorable. Henry Arundell, con dos ensayos clave, se erigió como el héroe de la noche, sellando el pase a los cuartos de final de la Champions Cup para los de Johann van Graan.
La reacción de saracens: un espejismo en la primera parte
El partido comenzó con Saracens mostrando una cara muy diferente a la que exhibieron hace dos semanas en el Rec, donde fueron derrotados con contundencia. Un Saracens sólido, especialmente en defensa de la melé, impidió que Bath encontrara fluidez en su juego, llegando al descanso con una ventaja de 10 puntos. La solidez defensiva y el juego de castigo de Farrell parecían tener a Bath contra las cuerdas.
Pero lo que nadie cuenta es la profundidad de la plantilla de Bath. La entrada de pesos pesados como Thomas du Toit cambió la dinámica del partido. La marea comenzó a cambiar y la presión sobre la portería de Saracens se hizo constante.

Arundell desata la furia inglesa
El joven Henry Arundell, con su velocidad y desborde, fue la chispa que encendió la remontada de Bath. Su primer ensayo, una carrera fulgurante desde 40 metros, rompió la defensa visitante y devolvió la esperanza a la afición local. La velocidad de Arundell, combinada con la precisión de Ewels, fue una combinación letal.
La expulsión temporal de Obano, sumada a la de Wilson en Saracens, complicó aún más las cosas para los visitantes. La ventaja de Bath se consolidó con el ensayo de Cokanasiga, resultado de una gran jugada de Lawrence en el centro del campo.

Un final de infarto que quedará en la memoria
Saracens, lejos de rendirse, apretó al máximo en los minutos finales. El ensayo de Caluori a pocos minutos del final puso a temblar a la afición local y obligó a Bath a defender con uñas y dientes. Pero Arundell, con un último esfuerzo heroico y un ensayo en el límite del tiempo, silenció al rival y aseguró la victoria.
Este triunfo, tras una semana en la que Bath demostró su capacidad de rotar jugadores sin perder calidad (la victoria de la semana pasada ante Sale con un equipo alternativo lo confirma), consolida su posición como uno de los equipos a batir en la Champions Cup. La cita de la próxima semana ante Northampton se presenta como un nuevo desafío para los de Johann van Graan.