Chankas: paolella en la cuerda floja y alianza lima observa
La Liga 1 se sumerge en una nueva controversia administrativa que podría afectar el futuro deportivo de los Chankas. Tras semanas de incertidumbre, la directiva del club ha emizado un comunicado rechazando las acusaciones de incumplimiento en la licencia de su entrenador, Walter Paolella, aunque las dudas persisten sobre su regularización.
Un arreglo temporal que alimenta la especulación
La situación, lejos de ser clara, se complica aún más por la inscripción de Yonel Iñigo como director técnico interino. Un ‘arreglo temporal’ consensuado con la Liga 1, según el gerente deportivo Zoe Ganoza, que, sin embargo, alimenta las sospechas sobre la transparencia del club y abre la puerta a posibles reclamos por parte de rivales. El propio delegado de Alianza Lima ha descartado formalmente la presentación de una queja, aunque reconoce la existencia de procedimientos claros y respetables, dejando la puerta abierta a futuras acciones si la organización del torneo no detecta irregularidades.
La temporada de los Chankas, bajo el mando de Paolella, ha sido una excepción notable. Liderando con autoridad el Torneo Apertura 2026, con victorias contundentes contra gigantes como Universitario y Sporting Cristal, el equipo andahuaylino ha demostrado un rendimiento colectivo sólido y un orden táctico impecable. Pero incluso esta brillante campaña no parece ser suficiente para ahogar la incertidumbre en torno a su comando técnico.

La transparencia como defensa, pero el tiempo apremia
Los Chankas defienden su regularización, argumentando que cumplen con todos los procedimientos administrativos y mantienen una comunicación constante con las autoridades. Sin embargo, la falta de documentación oficial de Paolella sigue siendo un punto vulnerable. La directiva insiste en que la regularización está en curso, pero la presión mediática y la exigencia del campeonato aumentan la sensación de urgencia. Un club que, a pesar de las sombras, se aferra a la imagen de un proyecto deportivo y administrativo ejemplar, la única respuesta a todo es mantener la calma y ejecutar los procesos con la diligencia que requiere esta situación.
El desafío para los Chankas es ahora sostener este nivel de juego y, sobre todo, mantener la serenidad administrativa. La directiva y el plantel saben que el camino a seguir es complejo, pero confían en que la solidez de su proyecto, tanto dentro como fuera de la cancha, les permitirá alcanzar sus objetivos y escribir un nuevo capítulo en la historia del fútbol peruano. Y en este juego de ajedrez, la paciencia y la precisión son claves, más que nunca.