deportes

Clarke se ahoga en la gloria que él mismo construyó

Steve Clarke firmó el pasaporte escocés al Mundial y ahora sufre el gesto de quienes le deben la clasificación. Los silbidos tras perder 1-0 con Japón en Gijón no fueron solo pitidos: fueron un espejo roto. El reflejo muestra al técnico que sacó a Escocia del pozo convertido en diana de una afición que ya no celebra, que recuerda.

La cuenta pendiente de la eurocopa

La cuenta pendiente de la eurocopa

El problema no es la derrota ante Japón. El problema es la memoria colectiva: dos fases de grupo en la Euro sin victoria, sin fútbol y sin goles. El 0-9 contra Inglaterra y Croacia en 2021 y la tibia eliminación del verano pasado en Alemania forman un caldo amargo que el triunfo de Qatar no logra endulzar. Por eso el Tartan Army, tan fiel históricamente, ahora pide cuentas. Y por eso Clarke, orgulloso y a la defensiva, responde como quien cree que los datos bastan: tres torneos consecutivos tras 23 años de sequía.

Pero hay un detalle que nadie en la federación quiso ver: Clarke expiró contrato el día que selló el billete al Mundial. Su cláusula de renovación automática se activaba solo si Escocia superaba la fase de grupos en la Euro 2024. No lo hizo. Ahora el seleccionador más exitoso desde Alex Ferguson negocia en tablas. La propuesta escrita no llegó y la irritación del entrenador, sí.