Colombia naufraga: james rodríguez lidera el fracaso ante francia b
El partido terminó 3
-1, pero la sensación fue de goleada moral. colombia cayó ante una Francia que ni siquiera molestó en poner a su equipo estelar y aun así humilló a los de Néstor Lorenzo. El nombre que más resonó en las gradas, tras el tercer tanto, fue el de Juanfer Quintero. No el de James Rodríguez, titular indiscutible que volvió a desaparecer cuando más se le necesitaba.El once de siempre ya no rinde
Lorenzo insistió con su fórmula mágica: James, Luis Díaz, Richard Ríos y los mismos nombres que prometían revolucionar el juego. El primer cuarto de hora engañó. Presión, toques rápidos, una sensación de orden. Luego vino el desmontaje. Doué clavó el primero, Thuram el segundo y, cuando el estadio aún no había digerido el golpe, Doué volvió a perforar la red de Montero. El 3-0 reflejaba la realidad: Francia jugaba con suplentes y colombia con titulares, pero solo uno de los dos parecía tener hambre.
La estadística es brutal: en los últimos dos amistosos, colombia encajó cinco goles y marcó dos. Ambos de jugadores que entraron desde el banco. Campaz descontó cuando el partido ya era una fotografía del desastre. Quintero, al entrar, generó más que James en 70 minutos. El público lo cantó. Lorenzo, presionado, lo subió. El mensaje fue claro: el capitán ya no es intocable.

Los números no perdonan
SofaScore, la aplicación que mide cada pase, cada desmarque, cada desilusión, le dio a James un 6,7. Quintero, con 20 minutos menos, se llevó un 7,0. La diferencia no es solo decimal: es simbólica. Mientras James caminaba por el césped, Quintero pedió la pelota, la protegió, la distribuyó. El mismo estadio que alguna vez aplaudió al 10 de la generación dorada ahora reclama su sustituto.
El problema no es solo James. Es que el sistema no funciona sin un mediapunta que mueva los hilos. Y el sistema, en manos de Lorenzo, se resiste a cambiar. Insiste con los mismos nombres, los mismos esquemas, los mismos fracasos. La gira dejó dos derrotas, cero respuestas y una pregunta que empieza a rondar los pasillos de la FCF: ¿cuánto tiempo más aguantará el técnico argentino antes de que la afición le pida la cabeza?

Deschamps, cortés, dispara desde la distancia
En la sala de prensa, Didier Deschamps fue diplomático. Dijo que colombia tiene calidad, que será rival en el Mundial, que respeta a Lorenzo. Pero su sonrisa traicionaba la verdad: su equipo B acaba de dar una lección de fútbol al once titular de un rival que sueña con pelear la Copa del Mundo. La frase que más duele no la dijo él, pero se leyó entre líneas: si esto es lo mejor que tienen, no llegarán lejos.
La próxima cita es en junio. colombia jugará por puntos, no por orgullo. Lorenzo tendrá que decidir si sigue apostando por un James que no genera, o si por fin escucha a la grada que grita el nombre de Quintero. La respuesta no puede esperar. El Mundial está a la vuelta de la esquina y, por ahora, el único titular que merece la selección es este: Colombia naufragó en su propia inercia.