Diablos rojos pierden el título y empiezan 2026 con deuda pendiente
Los Diablos Rojos del México salieron del Estadio Harp Helú con la frente en alto y el corazón roto: 7-3 cayó la pizarra ante los Kane County Cougars y se escapó el bicampeonato de la Baseball Champions League Américas. La novena que había dominado el 2025 se quedó con las manos vacías en la segunda edición del torneo continental.
La ausencia que pesó más que un jonrón
Julián Ornelas, Robinson Canó, Juan Carlos «El Haper» Gamboa y Franklin Barreto miraron el juego desde la distancia. Cada uno por su propio motivo —algunos contratos, otros dolores, quizá negociaciones— dejaron a Lorenzo Bundy sin su artillería pesada. El manager tuvo que improvisar: José Marmolejos, primera base de toda la vida, se enfundó el guante de jardinero y el lineup respiró rookies como Brayan González y Maikel Franco.
El partido arrancó con México dominando el ritmo. Empataron 2-2 en la tercera entrada y el pitcheo escarlata amarró a los Cougars durante tres episodios. Pero en la octava, Justin Courtney heredó bases llenas y regaló un boleto, un hit y un doble que desató el rally de cinco anotaciones. El score pasó de 3-2 a 8-3 en cinco lanzamientos mal ubicados. La tribuna, que coreaba «¡Viva México!», calló de golpe.

Lo que nadie cuenta es que el calendario no perdona
La derrota duele, pero el calendario no espera luto. El 2 de abril arranca la Interliga en Puebla y en el Harp Helú: Diablos vs Bravos de León, Guerreros de Oaxaca, Toros de Tijuana, Águila de Veracruz y Pericos. Siete días para pulir el bullpen, afinar bates y, sobre todo, recuperar a los titulares que faltaron. El 16 de abril debutan en la campaña 2026 contra los Piratas de Campeche y la afición ya no aceptará excusas.
La Liga Mexicana de Beisbol crece en audiencia y en apuestas. Cada partido se televisa en tres plataformas y los ingresos por derechos aumentaron 18 % este año. Perder un título internacional no es solo un pinchazo al orgullo: es dejar fuera un premio de 500 mil dólares que el club ya había gastado en refuerzos. El presidente de la novena, José Mansur, no quiso hablar tras el juego, pero en el pasillo del clubhouse se escuchó un «esto no puede volver a pasar» que sonó a ultimátum.
Los Cougars celebraron su primera corona continental con cerveza fría y rap música a todo volumen. En el otro camerino, los Diablos desfilaron cabizbajos, pero con la mirada puesta en abril. Porque en México el béisbol no perdona dos veces la misma temporada y la calle ya pregunta: ¿y si Canó no regresa? La respuesta llegará en la Interliga. Mientras tanto, la novena escarlata empieza 2026 con una deuda que solo se paga con anillos.