Huracán y newell’s juegan la vida en la copa argentina antes de que el descenso los atrape
Domingo de fuego para dos gigantes heridos: Huracán recibe a Olimpo a las 18 y Newell’s se mide con Acassuso a las 20:15 con el único objetivo de respirar en la Copa Argentina antes de que la pesadilla del promedio los trague. Ganar hoy no es un lujo; es una válvula de escape que evita la implosión.
El globo, entre la crisis y la catarsis
Diego Martínez sabe que otro traspié lo deja al borde del abismo. Huracán sumó dos triunfos en siete partidos tras el clásico a San Lorenzo y la hinchada ya no alienta: exige. La formación titular tiene sabor a despedida: Meza; Campo, Pereyra, Palazzo, Ibáñez; Blondel, Waller, Kalinger; Romero; Cortés y Sequeira. El mensaje es claro: si no se impone a un Olimpo que ya debutó en el Federal A, el vestuario se resquebraja de forma irreversible.
Olimpo, por su parte, llega con la tranquilidad del que nada tiene que perder. El 2-0 a Alvarado en Bahía Blanca le devolvió oxígeno y Mungo preparó un once con gente joven y ansias de rédito: Lungarzo; Chimino, Moiraghi, Ferreyra, Lapetina; Amarilla, Stancato, Ramírez, Coacci; Guille y González. En Caseros, el césped será la misma trinchera donde hace años Huracán se hundió ante equipos de menor jerarquía.

Newell’s, la urgencia de kudelka
La Lepra arrastra once fechas sin victoria en liga hasta que Kudelka debutó con un 1-0 a Gimnasia de Mendoza. Ese triunfo fue una inyección de morfina, pero la herida sigue abierta: el club ya planifica la lucha por el descenso en marzo, algo impensable para una camiseta con cinco estrellas. Acassuso, cuarto en la Primera Nacional, viaja a Rafaela sin miedo y con nueve puntos en cinco presentaciones. El Nuevo Monumental será una olla a presión: Barlasina; Méndez, Cabrera, Goitea, Russo; Regiardo, Sotelo; Mazzantti, Acuña, Núñez; Cóccaro intentarán aplacar la fiebre. Del otro lado, Monllor; Ponce de León, Pioli, Ghirardello, Ruiz; De Estefano, Cancio, Hermoso, Romero; Reynoso y Escalante sueñan con repetir la hazaña de Midland y Deportivo Morón.
La Copa Argentina es el espejo donde los grandes se miden con sus fantasmas. Huracán y Newell’s saben que una eliminación hoy no es solo quedarse sin la ilusión de la Libertadores: es abrir la puerta a un mayo infernal, con la espada del promedio clavada en el cuello. El domingo decide si la historia termina en redención o en humillación.