Italia y bolivia se juegan el todo por el todo en la antesala del mundial 2026
El Mundial 2026 ya
huele a sudor y a césped quemado. En 48 horas sabremos quién se queda con el último tren a la fiesta del fútbol. Italia, Bolivia, Suecia, Kosovo y ocho selecciones más juegan la vida en un repechaje que parece una ruleta rusa con guante de portero.La Azzurra, que lleva dos Mundiales fuera de casa, aterriza en Sarajevo con la soga al cuello. Bosnia no perdona. Si Italia cae, será la tercera ausencia consecutiva: una herida que ni el mejor risotto milanés podrá cicatrizar. Sandro Tonali y Moise Kean ya marcaron en la semifinal ante Irlanda del Norte, pero la final es otra historia. El grupo B los espera con Canadá, Suiza y Qatar. Ninguno regala ni un centímetro.
Suecia se reinventa en la última curva
En Estocolmo, los vikingos volvieron a creer. Viktor Gyokeres firmó un hat-trick a Ucrania y ahora Polonia acecha. Lewandowski y Zielinski ya remontaron ante Albania; saben lo que es ganar en territorio nórdico. El ganador se meterá en el grupo F, donde nadie quiere toparse con la furia polaca.
La sorpresa viene de los Balcanes. Kosovo, país que ni existe en FIFA hace dos décadas, puede hacer historia. En Pristina esperan a Turquía, otro gigante dormido desde Corea-Japón 2002. El estadio Fadil Vokrri será una olla a presión: 14.000 almas que nunca vieron a su selección en un Mundial.

El cruce checo-danés que divide europa en dos
República Checa y Dinamarca se juegan el pase al grupo A, el mismo que ya tiene a México, Sudáfrica y Corea del Sur. Los checos llegan tras un infarto: remontaron dos goles a Irlanda y definieron desde el punto penal. Dinamarca, sin Eriksen, aplastó a Macedonia del Norte y sueña con repetir la hazaña de 1992.
Más allá del Atlántico, Bolivia intenta el milagro en Monterrey. Irak espera a la medianoche del miércoles. La Verde necesita ser siete sudamericano; ya dejó en la lona a Surinam. En Guadalajara, Jamaica y la República Democrática del Congo cierran el telón. El ganador se lleva el último boleto; el perdedor, un vuelo de regreso a casa con las maletas llenas de what if.
La FIFA distribuye 48 plazas, pero solo 12 quedan en juego. El martes y el miércoles definirán quién se suma a la lista de invitados. No hay segunda parte. No hay VAR para el orgullo. Solo 90 minutos que pesan más que cuatro años de promesas.