deportes

Kin, la mascota que intenta salvar al tri antes del mundial 2026

La Federación Mexicana de Fútbol acaba de sacar a pasear a su nuevo amuleto: un personaje con penacho y corona de jade que responde al nombre de Kin, palabra maya que significa 'sol' y 'fuego'. Lo presentaron en enero, lo fotografiaron con niños en el Banorte y ahora lo revientan en redes como si un muñeco pudiera tapar los huecos de una selección que lleva ocho años sin ganar un partido de eliminatoria fuera de casa.

La jugada es transparente. El Tri necesita abrazos después del fracaso en Catar y la directiva cree que un ídolo de peluche reemplaza la planificación. Por eso Kin llega vestido con la verde bandera, espinilleras color naranja que imitan textiles prehispánicos y muñequeras azules que nadie había pedido. En la ficha técnica lo describen como 'líder, familiar y divertido'. En la grada solo se le ve solo, como el equipo cuando pierde la pelota.

El negocio del símbolo en tiempos de crisis

Detrás del disfraz hay contrato. La FMF se guarda los derechos de imagen y reparte licencias a fabricantes de camisetas, tazas y rompecabezas. Cada figura de Kin cuesta 499 pesos en la tienda oficial, cifra que equivale a casi dos jornadas de salario mínimo en la frontera norte. La afición, desesperada por creer, paga. La afición también olvida que contra Portugal el sábado el mediocampo volvió a quedar aislado y que Javier Aguirre aún no define titular.

El Vasco repite que estos amistosos sirven para 'probar', pero la lista de rivales parece copiada de un ranking FIFA olvidado: Ghana, Australia y Serbia visitarán entre mayo y junio. Ninguno jugará el Mundial en territorio mexicano; todos cobrarán caché millonario por venir a Cancún o a Pasadena. El calendario huele a negocio de verano, no a preparación de elite.

¿Y el futbol?

¿Y el futbol?

El problema no es la mascota, es el juego. Kevin De Bruyne llegará el martes al Banorte con sus diagonales exactas y sus pases filtrados. México, en cambio, llega con dudas en la zaga central y con un 9 que lleva 275 minutos sin tocar gol. La corona de jade de Kin no ficha centrales ni enseña a rematar de primeras. Solo decora la foto.

La directiva cree que la identidad se recicla con merchandising. La tribuna quiere creer que un muñeco traerá de vuelta el orgullo. Mientras tanto, el reloj corre: quedan 728 días para el arranque del Mundial 2026 y el Tri sigue sin dueño de la volante ni respaldo en la portería. Kin puede sonreír; el plantel no tiene esa suerte.