Osorio desnuda a lorenzo: la planificación que hunde a colombia

Juan Carlos Osorio apretó donde más duele. El exseleccionador colombiano cargó contra Néstor Lorenzo por exponer a los mismos jugadores ante Croacia y Francia en apenas 72 horas, un desgaste que, según sus cálculos, dejó a la Tricolor sin fuelle y sin puntos en la primera ventana FIFA rumbo a 2026.

La condena fue directa: «En mi humilde opinión, la planificación fue muy deficiente». Lo dijo en Sí era gol, el programa de Red+ que se ha convertido en altavoz de las críticas internas, y lo hizo con la frialdad de quien conoce los límites del cuerpo humano. «Cualquier atleta de alto nivel necesita mínimo cinco días para recuperarse», recordó antes de soltar el dato que nadie había sacado: colombia repitió once titular en Dosquebranas y Saint-Denis, un viaje transatlántico de 9.000 kilómetros con 72 horas de por medio.

El ejemplo francés que lorenzo ignoró

El ejemplo francés que lorenzo ignoró

Osorio miró al rival y encontró la lección. Didier Deschamps rotó sin piedad: su equipo titular cayó ante Brasil, su segundo equipo goleó a colombia. «Francia da la oportunidad a su segundo equipo», subrayó el estratega santandereano, mientras enumeraba la lista de jugadores colombianos que terminaron con el cuenta-kilómetros en rojo: James, Lerma, Díaz, Mojica.

La ironía duele. Osorio, técnico obsesionado con la carga de entrenamiento y los microciclos, ve cómo la selección que dirigió en 2018 y 2019 vuelve a tropezar con el mismo vicio que él denunció cuando era vilipendiado: la falta de rotaciones en fecha FIFA. Ahora, desde el exterior, su voz retumba con el peso de quien ya no tiene que defender resultados.

La Federación Colombiana guarda silencio. Lorenzo, también. Pero dentro de la concentración circula un documento que nadie firma: los números de la GPS acumulan 148 kilómetros de carrera entre los titulares en dos partidos, una cifra que en Europa activa protocolo de descanso obligado. A colombia le tocó Francia sin respiro y salió escaldada.

El 2026 se acerca. Osorio no pide la cabeza de nadie, pero su diagnóstico es una patada de realidad: si la Tricolor insiste en jugar cada fecha FIFA como si fuera una final, el único destino posible es llegar vacía al Mundial que inventó esta locura de calendario. La pregunta ya no es si Lorenzo escuchará, sino si le quedarán futbolistas en pie para hacerlo.