Una vuelta infernal en austin: siete pilotos al suelo y dos en el quirófano
La salida del GP de EE.UU. de Moto2 se convirtió en un túnel de humo y chatarra. Siete motos, curva 11, primera vuelta. Ferrández perdió el frenaje, Salac y Piqueras volaron, y la carrera quedó detenida por bandera roja antes de que el público terminara de abrir la Coca-Cola.
La secuencia que nadie quiso ver dos veces
El incidente arrancó en la curva 1 con un golpe entre Holgado y Roberts que ya olía a tragedia. Pero el verdadero infierno se desató metros después. Ferrández, 17º, se comió la frenada, se llevó por delante a Filip Salac y al rookie Ángel Piqueras y abrió la vía del diluvio: Alonso, Veijer, Muñoz y García acabaron en la grava como fichas de dominó. Nueve pilotos fuera de combate, dos ambulancias, un silencio sepulcral.
El parte médico dejó la peor noticia: Piqueras, 18 años, fractura desplazada de fémur izquierdo. Ferrández también fue evacuado; los demás, magullados y con el alma en un hilo. El resto del día transcurrió con olor a gasolina quemada y la certeza de que la suerte puede cambiar en 0.3 segundos.

Diez vueltas de desquite y un campeonato que se reordena
Cuando la carrera se relanzó, solo quedaron diez vueltas y muchos nervios desnudos. Senna Agius firmó su primera victoria en la categoría, Vietti y Guevara le acompañaron en el podio. David Alonso, que había partido 17º y terminó 4º, devoró el asfalto como si quisiera borrar la culpa de no haber visto la bandera roja.
Manuel González acabó 5º y se vistió de líder del Mundial. Lo que nadie cuenta es que suma solo cinco puntos de ventaja: el certamen está más apretado que un guante de cuero mojado. El próximo asalto será en Jerez, del 24 al 26 de abril, después de que el caos geopolítico obligara a aplazar Qatar hasta noviembre. El calendario se dobla, pero el miedo queda fijo.