Argentina: el tesoro busca desesperadamente dólares en el mercado local
El gobierno argentino ha recurrido a una estrategia de emergencia: dos rondas de “rastrillaje” de dólares en el mercado local, programadas para el 15 y 28 de abril. Una medida más, en una línea de acción que evidencia la creciente presión sobre las arcas públicas y la dificultad para cumplir con los compromisos de deuda en moneda extranjera.

Bonos en dólares: una apuesta incierta
Paralelamente, el Tesoro busca alivio en la emisión quincenal de bonos en dólares, los AO27 y AO28. La diferencia crucial radica en su vencimiento: el primero en octubre de 2027, durante la actual administración, y el segundo un año después, proyectándose, según fuentes gubernamentales, un “riesgo kuka” – una referencia a la posibilidad de un cambio de rumbo económico con un gobierno futuro.
La licitación del Bonar 27 (AO27) apenas logró recaudar 97 millones de dólares, con una tasa interna de retorno efectiva anual (TIREA) del 5,12%. El Bonar 2028 (AO28), aún más preocupante, atrajo solo 34 millones, con una TIREA del 8,86%. Este diferencial de tasas, a pesar de la brevedad del plazo, revela una profunda desconfianza en la sostenibilidad de la política económica argentina, especialmente ante la perspectiva de una transición gubernamental.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha defendido esta estrategia, insistiendo en que se prioriza “la opción más barata” para refinanciar la deuda, aunque reconoce que el mercado aún desconoce otras alternativas que, según él, se revelarán en los próximos meses. La cifra habla por sí sola: el gobierno necesita cubrir vencimientos por aproximadamente 9.000 millones de dólares, y el mercado local se ha convertido en el principal – y quizás único – proveedor.
El Tesoro, según el último informe del Banco Central, cuenta con apenas 255 millones de dólares en depósitos en moneda extranjera, una cifra que se verá incrementada con las colocaciones de los próximos días. Pero la puerta al financiamiento internacional, otrora un refugio, se ha cerrado. La renuncia del exsecretario de Finanzas, Alejandro Lew, se atribuye a la decisión de descartar una colocación de deuda en el exterior, una oportunidad que sí aprovechó Ecuador en un momento de relativa calma financiera.
La Ley de Inocencia Fiscal, con su enfoque en la captación de dólares que los argentinos guardan fuera del sistema, ha empujado al gobierno a centrarse en el mercado interno. Pero la pregunta que flota en el aire, y que la incertidumbre geopolítica internacional solo agrava, es si esta estrategia será suficiente para evitar una crisis de liquidez y, lo que es peor, un default.