Argentinos recortan el súper: 5 meses en caída y canasta mínima para sobrevivir

El 2025 cerró con una arruga en la alacena. Los argentinos no dejaron de comprar, pero compraron menos y peor: 8,2 % menos viajes al súper, 4,7 % menos productos en la bolsa y una estocada del 12,7 % al canal mayorista. La fiebre del ahorro ya no es una opción; es el modo de vida.

La canasta se achica, la marca se rebaja

Worldpanel by Numerator relevó 41 000 hogares y encontró la misma foto en todas las heladeras: leche, yogur y arroz resisten; lo demás se negocia. Las marcas mainstream fueron las primeras en saltar: el consumidor migró a la línea blanca del hiper o se tiró de cabeza a la promoción premium si el precio calzaba. El resultado es un mercado binario: o lujo momentáneo o descuento salvaje. No hay término medio.

Esteban Cagnoli, director de la consultora, resume la tautología perfecta: “Evitamos resignar categorías, pero lo logramos reduciendo cantidades y espaciando visitas”. Traducción: comemos la mitad de papas y visitamos el súper cada diez días en vez de cada siete. El truco agota la paciencia antes que el bolsillo.

Los autoservicios se comen a los gigantes

Los autoservicios se comen a los gigantes

Mientras los hipermercados lloran una caída del 8,9 %, el chino de la esquina crece. El formato autoservicio —ese local que te presta la yapa y te fía el vino— fue el único que ganó terreno en 2025. Su secreto: surtido básico, ticket chico y decisión en caliente. Planificar la compra mensual murió; hoy se repone día a día, como quien tantea un terremoto.

La fragmentación es tan brutal que los hogares de menores ingresos redujeron el volumen casi al doble que los de nivel alto. Entre los jóvenes, la adaptación pasa por cancelar la heladera de 380 L y comprar una freezer horizontal de 120 L: menos luz, menos carne, menos veces de abrir la puerta.

2026 Ya llegó: la promoción será la marca

2026 Ya llegó: la promoción será la marca

La consultora anticipa que el próximo año el consumidor se volverá cazador de ofertas con app. Las segundas marcas ya no serán el refugio serán la regla, y las premium sobrevivirán solo si regalan un plus que justifique la diferencia. El mainstream, ese que ni brilla ni ahorra, corre riesgo de desaparecer de la góndola.

La última cifra habla solo: solo 17 % de las categorías logró crecer en 2025. El resto fue arrastrado por la marea. En esa pulseada, el consumidor argentino aprendió a vivir con la alacena medio vacía y la esperanza llena de cupones. El súper, cada vez más lejos, se parece a un ex: se lo extraña, pero convivir de nuevo duele el bolsillo.