La vivienda en reino unido dispara su precio más en 18 meses y la guerra de irán lo frena de golpe

Los precios de la vivienda en Reino Unido subieron un 0,9 % en marzo, su mayor salto mensual desde diciembre de 2024, pero la guerra en Irán ha cambiado el guion: las hipotecas vuelven al 5 % y las promotoras ya calculan cuántas ventas se quedarán en el aire.

La cifra que ilusionó solo duró un mes

Nationwide, la mayor sociedad de préstamos hipotecarios del país, anunció este martes que el precio medio de una casa se sitúa ya en 277 186 libras, un 2,2 % más caro que hace doce meses. El repunte anual duplica el 1 % de febrero y supera las previsiones de los economistas, que jugaban con un tímido 0,6 %.

Pero hay un detalle que nadie cuenta en la nota de prensa: los swap rates —esos tipos que fijan la cotización de las hipotecas fijas— se han disparado desde que Israel y EE UU intensificaron los bombardeos sobre Irán. El mercado descarta ahora los dos recortes de tipos que el Banco de Inglaterra barajaba para 2025 y da por hecho tres subidas en los próximos doce meses, lo que coloca al precio del dinero en el 4,5 %.

Robert Gardner, economista jefe de Nationwide, lo resume sin anestesia: «La guerra ha nublado el horizonte. Los tipos largos han escalado y la confianza del consumidor se resquebraja ante la perspectiva de una factura energética más alta».

La hipoteca media roza el 6 % y las promotoras paran planos

La hipoteca media roza el 6 % y las promotoras paran planos

El efecto en la calle es inmediato. El último sondeo de Moneyfacts sitúa la hipoteca fija a dos años en el 5,77 %, frente al 4,83 % con el que arrancó marzo. El préstamo a cinco años ya se firma al 5,7 %, máximo desde noviembre de 2023. Las entidades han retirado centenares de productos en la mayor sacudida desde el mini-presupuesto de Truss otoño de 2022.

Karen Noye, asesora de Quilter, lo grafica con crudeza: «En cuatro semanas se ha deshecho el progreso de cuatro meses. Los compradores que lograban capear la carestía ven cómo su cuota mensual se dispara 200 libras de la noche a la mañana».

La consecuencia es mecánica: las visitas a pisos nuevos caen un 8 % en la última quincena y los promotores empiezan a congelar obras que ya no cuadran. El sector teme repetir la estampida de 2023, cuando las ventas se hundieron un 23 % tras la crisis de Liz Truss.

La moraleja llega antes del cierre de mercado: la guerra en Oriente Medio no es un titular lejano; es un tipo de interés que estalla en la cocina de cualquier familia británica.