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30 Ong dan el puntapié inicial para un pacto educativo que argentina no se puede perder

La silla está ahí, roja, incómoda, en el medio del aula vacía. Nadie se para a mirarla, pero su color grita: hay un pibe menos y ese hueco ya no es solo un problema de la escuela, es una grieta que empieza a partir en dos al país.

La campaña que nadie quiere ver

Fe y Alegría lanzó la edición 2024 de La Silla Roja y esta vez no vino sola. Se trepó al escenario un batallón de más de 30 ONG que, entre educativas, sociales e incluso empresarias, firmaron la misma hoja: si no hay un Acuerdo Federal por la Educaciónantes de que termine el año, la caída de matrícula proyectada —27 % menos de chicos en las aulas para 2030— va a parecer un resfriado ante la bronca que se viene.

El dato que nadie quiere repetir en voz alta: la mitad de los adolescentes que hoy cursan el secundario no comprende un texto de tres párrafos sin ayuda. Esa es la bomba de tiempo que ya explotó dentro de la escuela y afuera, en el mundo del trabajo, se traduce en pibes que no saben calcular un descuento ni llenar una planilla de Excel.

Fernando Anderlic, el director general de Fe y Alegría, lo resume con la crudeza de quien pasa los días en los barrios: «La escuela argentina logró que el pobre entre, pero no que aprenda. Tenemos inclusión sin herramientas: es como subir a alguien al colectivo y olvidarse de ponerle asiento».

La transición demográfica que nadie planificó

La transición demográfica que nadie planificó

Mientras la clase política discute si el ajuste llega por derecha o por izquierda, en las escuelas públicas ya se siente el viento de la crisis demográfica. Hay menos nacimientos, menos alumnos y, por primera vez desde 1983, la presión no es por construir aulas sino por evitar que las que existen se vacíen de sentido.

El informe que acompaña la campaña —“La transición demográfica y la crisis estructural de los aprendizajes en Argentina”— advierte que la baja de matrícula no es una «bendición» que automáticamente mejora la calidad. Al contrario: si no se rediseña el sistema, las mismas brechas de siempre se reproducen con menos alumnos y el mismo analfabetismo funcional.

El ejemplo que duele: en 2006, 4 de cada 10 pibes del secundario eran primera generación universitaria. Hoy esa curva se estancó y la única estadística que crece es la de jóvenes que reciben el título sin saber leerlo.

Diez ejes para no perder el rumbo

Diez ejes para no perder el rumbo

El Acuerdo que impulsan las ONG no es un documento de diez puntos para la selfie. Apunta a las arterias: alfabetización temprana, formación docente que no sea un curso de verano, prioridad a las escuelas que atienden pobreza extrema y un pacto fiscal que no castigue a las provincias que más necesitan.

La jugada política está servida: el gobierno nacional necesita mostrar algo más que ajuste y las gobernaciones, a meses de las elecciones, no pueden darse el lujo de ignorar un grito que viene desde abajo. La silla sigue roja, pero ahora tiene apellido: falta, deuda y posiblemente la última oportunidad de sentar a un país que se levanta tarde y sin desayuno.