Bayer leverkusen: un festín de goles y drama que salva a hjulmand
Lo que parecía un adiós prematuro para Kasper Hjulmand se transformó en una exhibición de poderío ofensivo que dejó a Wolfsburg en la cuerda floja. Leverkusen, con un 6-3 agónico, no solo respira en la lucha por la Champions League, sino que también complica la situación de un rival que ve cómo sus aspiraciones se desvanecen en una espiral descendente.
El fantasma del despido acechaba a hjulmand
Apenas 38 minutos de partido eran suficientes para que el nombre de Kasper Hjulmand comenzara a sonar con fuerza en las oficinas del club. Un 0-3 propinado por un Wolfsburg implacable, liderado por Jonas Wind, Joakim Maehle y Christian Eriksen – precisamente, jugadores clave en la selección danesa que dirigió hasta el pasado verano – pintaba un escenario sombrío. La presión sobre el técnico era palpable. Simon Rolfes, el director deportivo, había manifestado su apoyo público la semana anterior, pero incluso su respaldo parecía tambalearse ante la contundencia del resultado.

Árbitros en entredicho y polémica en la línea de fondo
La contienda estuvo marcada por decisiones arbitrales cuestionables, especialmente dos penaltis dudosos que beneficiaron a bayer leverkusen. El primero, un supuesto foul de Grimaldo sobre Maehle, y el segundo, una infracción de Tapsoba sobre Amoura, fueron objeto de intenso debate. La revisión del VAR se prolongó durante casi tres minutos, añadiendo dramatismo a un encuentro ya de por sí cargado de tensión. Dieter Hecking, visiblemente frustrado, no dudó en calificar la actuación del colegiado de “subterránea”, aunque reconoció la capacidad de reacción de su equipo.

La remontada, un torbellino de goles y emociones
Pero el verdadero espectáculo se produjo en la segunda mitad. Leverkusen, espoleado por la urgencia de la situación, encontró una marcha más. La entrada de Patrik Schick, que transformó su penalti con frialdad, fue el detonante de una remontada asombrosa. Grimaldo empató con un gol de gran factura, Tapsoba puso a Leverkusen por delante, y Maza y Tillmann, con dos goles de una belleza pasmosa, sellaron la victoria. La tensión en el banquillo de Wolfsburg era palpable, con jugadores como Souza y Amoura protagonizando un tenso intercambio de palabras que reflejaba la angustia por el descenso.
Wolfsburg, que no logra mantener una portería a cero en sus 20 partidos consecutivos, iguala un triste récord de la temporada 2014-2015, cuando también Hecking ocupaba el banquillo. La ironía, cruel para los aficionados de Wolfsburg, se hizo patente cuando los hinchas de bayer leverkusen corearon: “Y vosotros bajáis con el FC”.
La victoria, más allá de la clasificación para la Champions League, es un respiro para Hjulmand y una muestra de carácter para un Bayer Leverkusen que se aferra a sus ambiciones con uñas y dientes. La pregunta ahora es si este estallido de energía será suficiente para sostener el nivel en el tramo final de la temporada, o si Wolfsburg encontrará la manera de revertir su preocupante tendencia a la derrota.