Nieva en semana santa y los esquiadores se coronan: 40 cm en los alpes a 72 horas de pascua
Las cadenas para la nieve han regresado a los portaequipajes de los coches que bajan por el Brennero. A 72 horas de la cena pascual, los Alpes registran 40 cm de nieve fresca en menos de doce horas y los centros de esquí que ya habían dado la temporada por cerrada han vuelto a abrir remontes. Lo que parecía un capricho de marzo se ha convertido en aviso de nivel 4 de 5 de riesgo de avalancha en Tirol, mientras los niños alemanes buscan huevos de chocolate entre los neveros.
Por qué esta nevada desbarata los planes de miles
La masa de aire polar que descendió desde Escandinavia chocó contra la barrera alpina y se deshizo en forma de copos gruesos y húmedos. La temperatura en Kitzbühel cayó hasta -6 °C, algo que no se veía desde 1987 para estas fechas. El resultado: 350 km de carreteras bajo nieve, trenes regionales con retrasos de hasta 90 minutos y agricultores que han tenido que sacar de nuevo las cuchillas quitanieves que ya guardaban en el cobertizo.
Los hoteleros, que contaban con un fin de semana de ocupación plena gracias a los excursionistas de primavera, han visto cómo las cancelaciones se disparaban un 60 % en apenas una tarde. El motivo: nadie quiere pagar 180 euros la noche para amanecer con el coche sepultado y la ruta de senderismo convertida en un circuito de trineos.

El negocio que se salva: la montaña a contrarreloj
Mientras tanto, los estaciones de esquí que habían programado su cierre el domingo pasado han extendido la temporada. Ischgl anuncia lifts abiertos hasta el 6 de abril; Saalbach regala forfaits a los niños si los padres reservan tres noches. La ironía: quienes guardaron los esquís en el trastero están subiendo a los puertos en cadenas para poder bajar la pendiente una última vez. La nieve llegó tarde, pero llegó.
Los servicios de rescate han tenido que intervenir en 17 ocasiones desde la medianoche: conductores que perdieron el control, senderistas sin crampones y un grupo de holandeses que intentó atravesar el Grossglockner en bicicleta de montaña. La factura médica por torceduras y fracturas ya ronda los 50 000 euros, según el hospital de Innsbruck.
La previsión del Central Institute for Meteorology and Geodynamics apunta a que la borrasca se retirará el jueves, dejando tras de sí cielos despejados y temperaturas que alcanzarán los 12 °C en el valle para el sábado de Gloria. Es decir, la nieve se fundirá tan rápido como llegó. Los huevos de Pascua podrán esconderse en césped, sí, pero los comercios de Bazares ya han colgado el cartel de “chocolate con descuento del 50 %”. La montaña ha vuelto a recordar quién manda; los humanos, a rehacer planes. Y a comprar cadenas, por si la próxima Pascua también nos toca esquiar.