El camp nou se blinda: barcelona-atlético se declara partido de alto riesgo

La afición colchonera no podrá comprar entradas en taquilla el 8 de abril. La Comisión Antiviolencia ha sellado esta tarde el expediente que convierte el Camp Nou en fortaleza: Barcelona-Atlético, ida de cuartos de la Champions, queda catalogado como encuentro de alto riesgo. La medida llega tras el corte de mangas colectivo del fondo sur al árbitro en el Metropolitano y los enfrentamientos entre ultras que ya salpicaron el derbi de Liga del pasado enero.

La vendetta del ministro: sin taquilla ni entrada sin dni

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El Ministerio del Interior no ha negociado. La resolución, que llega al club azulgrana por vía administrativa y sin apelación posible, obliga al Barcelona a cerrar la venta física de localidades el mismo día del partido. Quien no haya comprado su entrada online antes del 7 de abril a las 23:59 horas se quedará fuera. Además, los 3.000 aficionados rojiblancos que viajen serán escoltados desde el aeropuerto hasta un anillo de seguridad que rodeará el sector 318 del estadio. El dispositivo incluye 1.200 agentes de los Mossos, 300 de la Policía Nacional y 80 de la Guardia Civil, con drones sobrevolando la Diagonal desde las 18:00.

La circular interna que ha tenido acceso El Ágora detalla que los tornos del Camp Nou abrirán dos horas antes del pitido inicial y que se activará el protocolo antibotellazos: se retiran las tapas de las botellas de agua y se obliga a los espectadores a beber el primer trago delante del personal de seguridad. El club catalán asume el coste extra del dispositivo –450.000 euros– y ya ha avisado a la UEFA de que pedirá la misma protección cuando le toque jugar en el Metropolitano la vuelta, el 16 de abril.

Lo que nadie firma por escrito es que la tensión va más allá de las gradas. El día 8 coincide con la semana en que el Atlético debe presentar aún la documentación que le exige la UEFA tras los cánticos racistas de su afición en la fase de grupos. El Barcelona, por su parte, sigue bajo la lupa por los incidentes del Clásico en octubre. La Champions se ha convertido en un examen de fuego para ambas entidades: quien falle en seguridad puede ver reducida su próxima asignación de entradas para finales europeas.

El mensaje es claro: la Liga de Campeones ya no perdona. El fútbol europeo ha decidido que el precio de la entrada incluye, también, la cuenta de los disturbios. Y esta vez, la factura se pagará en la puerta del estadio.