El cne sella la papeleta: 14 logos ya pelean por el voto del 31 de mayo

El Consejo Nacional Electoral cerró filas. A las 14 fórmulas que sueñan con Palacio les entregó este jueves su escudo visual: un logo que aparecerá junto a la foto en el tarjetón de la primera vuelta. Con la firma de la resolución, la campaña deja de ser un ejercicio abstracto y se convierte en un cartel que hablará por los candidatos cuando el elector mire la papeleta el 31 de mayo.

Del papel al celular: así quedó el tablero electoral

La decisión despeja la incertidumbre que mantenían en vilo a partidos, coaliciones y movimientos ciudadanos. Cada símbolo aprobado —desde la paloma verde del Partido Verde hasta el sol naciente de la Coalición Centro Esperanza— fue revisado a nivel técnico para evitar colores o formas que pudieran inducir al error. Ahora, la Registraduría tiene hasta la segunda semana de abril para imprimir los primeros ejemplares, aunque el cronograma contempla un margen de ajustes si algún candidato decide retocar imagen.

El detalle que pocos ven: los logos no solo decoran. En una elección donde el 32 % de los colombianos reconoce que «no recuerda el nombre de los candidatos pero sí su símbolo», según el último estudio de la Universidad de los Andes, el diseño puede ser la diferencia entre un voto marcado y una abstención. Por eso, los equipos de campaña ya negocian con imprentas para asegurar que el verde de Federico Gutiérrez no se apague en la tinta y que el naranja de Rodolfo Hernández no parezca amarillo bajo la luz de los colegios.

La guerra del recuadro empieza en redes

La guerra del recuadro empieza en redes

Apenas se filtró la lista oficial, las cuentas de Twitter de los 14 partidos estallaron en versiones propias del tarjetón. Unos lo mostraron como un tablero de ajedrez donde su ficha es la más visible; otros, como la alianza «Coalición de la Esperanza», directamente publicaron un video vertical en TikTok que simula meter la mano en la urna y marcar su casilla. La jugada busca una cosa: que el elector llegue el 31 de mayo con la imagen grabada en la retina y no tenga que pensar ni dos segundos.

La cifra habla por sí sola: en 2022, el 48 % de los votos válidos se definió en la semana previa al domingo electoral. De esos, el 61 % reconoció haber visto «algún logo o color» en redes antes de escoger. El CNE, consciente del poder del símbolo, ya advirtió que cualquier alteración del diseño aprobado será sancionada con multas que van desde los 50 hasta los 400 salarios mínimos. La orden es clara: lo que hoy se valida, mañana se vota tal cual.

Mientras tanto, en las oficinas de campaña corren otros plazos. Los equipos de creativos revisan contratos con encuestadoras para medir cuánto sube el reconocimiento cuando el logo aparece junto a la palabra «presidente». Y los candidatos, entre actos en plazas y debates por televisión, ya no solo repiten eslóganes: también ensayan la frase que acompañará la imagen que millones marcarán con una cruz. El 31 de mayo, la foto y el símbolo hablarán más fuerte que cualquier discurso.