El crédito se encarece: el banco ya filtra otro golpe de 100 puntos a la tasa
Colombia despertó este viernes con la certeza de que el dinero saldrá más caro. La encuesta de Anif que acaban de filtrar los bancos deja entrever lo que la junta del Banco de la República confirmará en días: otra suba de al menos 100 puntos básicos que llevaría la tasa de intervención al 11,25 %. El mercado ya no especula; apuesta.
La última vez que el Emisor sorprendió fue en enero, cuando —con tres votos en contra— empujó la tasa al 10,25 %. Las minutas de esa reunión, a las que accedió este diario, advierten que aquel fue solo el primer round. “Puede ser el inicio de un nuevo ciclo de alzas”, escribieron los codirectores. La frase, entonces, pareció exagerada. Hoy suena como cronograma.
La inflación que no se doblega
Detrás del endurecimiento monetario hay una inflación que se resiste a bajar de 6 %. El salto del salario mínimo del 23 %, la demanda interna que sigue fogosa y el hueco fiscal que ya roza el 6 % del PIB son los factores domésticos. Se suman el petróleo Brent en torno a los 92 dólares y la urea que vuelve a costar lo mismo que en 2022. El resultado: las expectativas de cierre de 2026 subieron de 4,6 % a 6,4 % en apenas tres meses. El Gobierno, que en septiembre prometía 3,8 % para este año, ya habla del 5,8 %.
La encuesta de Anif —que reúne a 22 analistas de bancos como Bancolombia, Itaú y BBVA, comisionistas de bolsa y fondos de inversión— muestra que 12 de ellos ven una suba de 100 puntos o más. Solo cinco creen que el alza será menor. Ninguno prevé un recorte. El mensaje es claro: la tasa seguirá subiendo mientras la inflación no baje al 4 % anual, algo que, según la mediana de proyecciones, no ocurrirá sino hasta marzo de 2027.

El crédito que se encoge
Para el ciudadano de a pie, la ecuación es brutal. Cada punto de alza en la tasa de intervención se traslada, en promedio, en 1,1 puntos a las tasas de cartera. Con 100 puntos más, un crédito de vivienda a 20 años pasaría del 12 % al 13 % efectivo anual. La cuota de un préstamo promedio de 300 millones subiría 190.000 pesos mensuales. El consumo, que ya cayó 1,2 % en enero, se contraerá más.
El Banco sabe que aprieta la tuerca sobre una economía que apenas crece 1,6 %, pero prefiere eso a dejar que los precios se desboquen. La apuesta es que un dolor rápido evite una inflación crónica. El riesgo: que el hueso termine roto.
La junta se reúne el 29 de marzo. Para entonces, los analistas ya habrán recalibrado sus modelos, pero la calle lleva días anticipando la decisión. En las casas de cambio de la Séptima hay fila para comprar dólares. En las apps de bancos, los clientes consultan cuánto pagarían de más si refinancian hoy. La respuesta los hace suspirar: otro palo de 100 puntos ya es un hecho consumado. Y todavía falta mitad del año.