El crudo roza 115 $ y irán apunta al cuello del comercio mundial
El barril de Brent cotiza a 114,92 dólares en Singapur, apenas nueve centavos por debajo del pico de julio de 2022. No es un simple repunte: es el precio de la guerra que Washington y Tel Aviv declararon a Irán y que Teherán responde estrangulando el estrecho de Ormuz, por donde fluye el 20 % del petróleo que consume el planeta.

La isla de jarg se convierte en botín de campaña
Donald Trump no se corta. En una entrevista al Financial Times publicada ayer, el expresidente confesó que su plan preferido es «tomar el control del petróleo iraní» y dejó caer que la isla de Jarg —la terminal de exportación más grande del país— podría ser el primer trofeo. El Pentágono ya despliega 50.000 soldados en la región y los medios estadounidenses filtran planes de una incursión terrestre. La frase que circula en los pasillos del Departamento de Defensa: «habría que quedarse años».
Mientras tanto, los capitanes asiáticos negocian a hurtadillas con los guardias revolucionarios el paso seguro de sus superpetroleros. Corea del Sur, India y China pagan un peaje que nadie quiere reconocer públicamente. El resultado: los buques con bandera de estos países cruzan el golfo sin incidentes; los occidentales pagan seguros desorbitados o desvían ruta hacia el cabo de Buena Esperanza, añadiendo 15 días y 3 millones de barriles diarios de consumo extra de fuel.
El viernes el Brent cerró en 112,57 $. En 48 horas ha ganado otro 2,09 %. Los analistas de materias primas dejaron de mirar los gráficos técnicos: el mercado ya no descifra curvas, lee telegramas militares. Cada misil que despega desde un destructor estadounidense se traduce en 30 centavos más por barril. Cada buque iraní que se cruza en el estrecho, otros 20.
La cifra habla por sí sola: desde que el conflicto estalló, el crudo ha encadenado 27 sesiones consecutivas de alta volatilidad, récord desde la invasión de Kuwait en 1990. Los hedge funds han acumulado la posición alcista más grande de la década. En Londres, los traders ya no preguntan «¿a cuánto cerrará?», sino «¿qué puerto quedará abierto mañana?».
En Bruselas, los planes de liberar más barriles de las reservas estratégicas se estancan: Europa necesita 1,4 millones diarios por tubería y solo puede reemplazar 600.000. El resto llega por mar y, justamente, el mar se estrecha cada día que pasa. La próxima reunión de la AIE se anticipa para dentro de diez días. El mandato: evitar que la gasolina supere los 2 € el litro antes de verano. El problema: Irán ya avisó que cualquier bloqueo a su petróleo será respondido con un bloqueo al petróleo de todos.
La guerra entra en su segundo mes y el tablero solo suma piezas. Mientras Washington calcula cuántos marines hacen falta para tomar una isla que ni siquiera aparece en los mapas escolares, los surcoreanos ya descargan crudo iraní con descuento y los chinos llenan cuevas de almacenamiento a precio de saldo. El resto del mundo, a 115 $ el barril, paga la factura.