El crudo roza los 100 dólares y trump aprieta a irán: el petróleo se vuelve arma

El barril de WTI toca los 100,11 dólares este lunes en Nueva York, 47 centavos más que el viernes, y el mercado huele pólvora. La especulación ya no es sobre si subirá, sino hasta cuándo aguantará el precio antes de que el Estrecho de Ormuz se convierta en un punto de quiebre global.

Trump juega a destruir para negociar

Trump juega a destruir para negociar

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sacado el manual de chantaje energético: si Irán no reabre el paso por donde fluye una quinta parte del crudo y del gas natural del planeta, promete arrasar pozos petroleros, centrales eléctricas y hasta la isla de Jarg. Lo dijo en voz alta, sin eufemismos, como quien anuncia una operación de limpieza. Y añadió que ya hay 20 buques petroleros autorizados a cruzar el estrecho, un “tributo” que, según él, demuestra que las negociaciones avanzan. La ironía: mientras habla de paz, despliega más de 50.000 soldados en Oriente Medio.

La calle en Nueva York no compra el discurso. Los operadores de la NYMEX ven en cada tweet una chispa que puede encender el contragolpe de Teherán: cerrar el paso, minar el Golfo, o activar milicias en Irak y Yemen. El riesgo geopolítico ya se cotiza por separado: se llama “primera de guerra” y se traduce en 5 dólares de prima sobre cada barril.

El repunte del 0,47 % parece modesto, pero es la tercera sesión consecutiva en alza. La curva de futuros se ha invertido: el contrato a un mes vale más que el de tres meses. Es el sintoma de un mercado que cree que el suministro escaseará ahora, no después. Y los refineros del Golfo de México ya empezaron a desviar cargamentos hacia Galveston y Baton Rouge, por si el peor escenario se confirma.

La cifra habla por sí sola: cada día que Ormuz permanezca bajo amenaza, 18 millones de barriles viajan con un seguro más caro. Ese coste llegará a los surtidores de Madrid, Bogotá y Buenos Aires en forma de gasolina más cara en dos semanas. La guerra ya no es lejana; se paga en la próxima factura.