El gobierno aplaza la beca de 5 800 pesos y promete pagar el doble en abril: la cuenta que nadie pedía

México amaneció con una noticia que huele a triquiñuela: la Coordinación de Beca para el Bienestar Benito Juárez decidió no depositar los 5 800 pesos que miles de universitarios esperaban en febrero. En su lugar, les ofrecerá 11 600 en abril, como si un mes y medio de inflación no pesara en la cartera de quien vive al día.

La CNBB lo llama “pago doble”. La calle lo llama “pagarte cuando pueda”. El ajuste afecta a los becarios de Jóvenes Escribiendo el Futuro, programa estrella que prometía reducir la deserción escolar y que ahora enseña, de golpe, a sus propios beneficiarios la lección más cruda de la economía: el valor del dineno depende de cuándo lo tengas.

El calendario que ordena la cola

Para que el desembolso no colapse cajeros, la dependencia federal repartirá el dinero por apellido. Del 13 al 24 de abril, cada letra tendrá su día: los A y B el lunes 13, los M el 20, los Z el viernes 24. Una fórmula que impide aglomeraciones, pero que también deja en evidencia la fragilidad de un sistema que no puede abonar puntualmente sin ponerle orden de entrada al alfabeto.

El mecanismo, anunciado en la madrugada del viernes, llega después de que muchos estudiantes ya hubieran pedido prestado para transporte, fotocopias e incluso renta. “Nos dijeron que el primer bimestre se volvía ‘acumulable’. Nadie explicó que acumular significa esperar”, cuenta Claudia Mendoza, alumna de Ingeniería en una universidad pública de Ecatepec.

El monto que recibirá cada beneficiario —11 600 pesos brutos— apenas cubrirá el costo de un semestre completo en una escuela particular de clase media, pero representa casi tres meses de salario mínimo para las familias más pobres. La ironía: el programa nació para evitar que el dinero fuera excusa para dejar la carrera, y hoy el dinero se convierte en la excusa oficial para retrasar el apoyo.

La permanencia, condicionada a no fallar ni un día

La permanencia, condicionada a no fallar ni un día

La beca exige asistencia mínima, promedio arriba de ocho y actualización constante de datos. Quien se atrase una semana en subir su kárdex pierde el derecho. Ahora, además, deberá demostrar que puede sobrevivir sin el depósito de febrero. La duración máxima del beneficio es de 45 meses; el retraso acaba de consumir uno sin que el estudiante tenga culpa.

La CNBB no publicó un comunicado de errores ni de ajuste presupuestario. Solo un calendario y una frase: “Se garantiza el pago completo”. La promesa suena a consuelo de amigo que te debe desde diciembre y te invita una cerveza para compensar.

Mientras tanto, los bancos seguirán cobrando comisión por mantener la cuenta debitar la tarjeta y los supermercados no aceptarán “confianza en el gobierno” como forma de pago. La letra Z, la última en cobrar, tendrá que resistir hasta el 24 de abril. Para entonces, el semestre ya estará a punto de entrar en la recta final y muchos habrán reprogramado sus vacaciones de verano para seguir estudiando, porque el dinero llegó tarde y la vida no espera.