El gobierno indulta a 'las seis de la suiza' tras la presión de yolanda díaz
El Consejo de Ministros ha firmado este martes el indulto de los seis militantes de la CNT conocidos como 'Las Seis de la Suiza', condenados a tres años y medio de cárcel por un conflicto laboral que se convirtió en una causa judicial. Cinco mujeres y un hombre que, desde la calle Gijón, pasaron a la historia como símbolo de la represión sindical en democracia.
La medida de gracia llega tras la promesa explícita de la vicepresidenta Yolanda Díaz, que en julio de 2025 se reunió con ellos en Asturias y se comprometió a «desbloquear esta injusticia». Díaz ha celebrado la decisión: «Nadie debe estar en prisión por defender los derechos laborales». Su ministerio, Trabajo y Economía Social, ha sido el impulsor del expediente que culmina con la libertad.
Una condena que nació en una pastelería
El origen del caso se remonta a 2016, cuando la pareja de una trabajadora de la pastelería La Suiza protagonizó un enfrentamiento con el dueño. La CNT convocó entonces concentraciones que, según la sentencia, derivaron en coacciones y obstrucción a la justicia. El Tribunal Supremo confirmó las penas en 2025 y, pese a que la Fiscalía y las defensas pedían suspender la entrada en prisión, el juez de Gijón dictó orden de detención. Los seis se presentaron voluntariamente en la cárcel asturiana el 10 de julio.
La factura judicial incluía también 150.000 euros de indemnización al propietario del local, que alegó pérdidas por el cierre forzoso. La cifra, asumida por sindicatos y colectivos solidarios, se convirtió en otra losa sobre la mesa de los trabajadores.

La presión que rompió el bloqueo
El Gobierno justifica el indulto en «la legitimidad de la acción sindical» y en la necesidad de proteger «el derecho a la huelga y la movilización». Una lectura que deja entrever el coste político de mantener en la cárcel a seis activistas cuando la vicepresidenta lidera la negociación de nuevas reformas laborales. El mensaje es claro: la calle ha vencido al juzgado.
En los pasillos de Moncloa reconocen que la imagen de 'Las Seis' entre rejas era un «reloj de arena» que agotaba el crédito del Ejecutivo entre sus propios votantes. El indulto no borra la condena, pero devuelve la libertad y, sobre todo, devuelve la iniciativa a un sindicalismo que reclamaba oxígeno.
Los seis ya están en la calle. El pastelero sigue sin su local. Y la CNT tiene una victoria que, esta vez, no sabe a huelga, sabe a venganza institucional.