El granada se sube a la ola: diez puntos en cuatro partidos y ya mira arriba
Diez puntos de doce posibles. El Granada ha pasado de agarrarse a la tabla del descenso a encender la mecha de un ascenso que hace un mes parecía ciencia ficción. El 4-2 al Huesca certifica la mejor racha del curso y coloca a los de Pacheta a nueve de la promoción. La permanencia ya no es el techo, es el suelo.

La noche en la que los cármenes recuperó la fe
Sábado de goles y de ruido. El Granada no solo ganó, arrasó en la segunda parte. Un golpe en la mesa que deja al Huesca sin aliento y que suma tres triunfos y un empate en el último mes. Antes, Deportivo y Real Sociedad B cayeron sin respuesta. El empate ante Andorra supo a poco, pero sirvió para romper la inercia. La cifra habla por sí sola: 10/12. Nadie en la categoría ha firmado un sprint igual.
Lo que nadie cuenta es que este equipo ya no juega con el freno de mano puesto. La presión alta, los laterales subiendo como motos y Myrto Uzuni desatado. El técnico vasco ha encontrado un once que respira fútbol y que no entiende de límites. Ahora, la clasificación le sonríe: nueve puntos sobre el descenso y los mismos nueve que separan al Granada de la promoción.
El calendario se pone serio. Jueves en Canarias, lunes en Castellón. Dos salidas con aroma de examen final. Las Palmas y Castellón marcan la línea roja del sexto puesto. Si el Granada pasa esas dos misiones con éxito, el sueño dejará de ser eso y se convertirá en obligación. La afición ya lo cree. Los Cármenes vendió las entradas en horas. La ciudad respira fútbol y olvida la crisis.
Pacheta lo resume en una frase que circula por los pasillos: «Hemos cambiado el miedo por ambición». Y ahí está la clave. El vestuario huele a gimnasio y a confianza. Los veteranos han pasado la bandera a los jóvenes y todos corren para el otro. No hay egos, hay un objetivo. El ascenso no es un eslogan, es una cuenta atrás que empezó el 5 de marzo y que nadie se atreve a interrumpir.